Nicolás Laprovittola: sin Deck ni Campazzo, otro argentino salvó a Real Madrid

Juan Manuel Trenado
·4  min de lectura
Nicolás Laprovittola conduce al Real Madrid; enfrente, Nick Calathes, uno de los mejores bases de Europa; el argentino ganó en confianza en los últimos tiempos y definió el clásico ante Barcelona
VICTOR SALGADO

Podrían estar enojados los hinchas del básquetbol de Real Madrid con los argentinos. Pero ni siquiera es necesario entrar en un terreno tan complicado como suele serlo el de las pasiones. Hay que ponerse, por un instante, en los zapatos de Pablo Laso, el entrenador merengue. El sí que tendría derecho a decir que hay razones para estar frustrado. Porque cuando la temporada recién empezaba, el cordobés Facundo Campazzo dejó el equipo para irse a la NBA, con Denver Nuggets. Y porque cuando el año acaba de entrar en su etapa de definición, es el santiagueño Gabriel Deck el que deja la formación para irse también a EE.UU., con Oklahoma City Thunder. Pero esa sería una mirada recortada. Demasiado parcial. Mientras tanto, si se va uno, otro parece para salvar al Real. Esta vez fue Nicolás Laprovittola, autor del doble del triunfo, en la última jugada para definir un clásico dramático y emocionante contra Barcelona. Y en este caso… es imposible no querer a los basquetbolistas argentinos.

Antes de sacar conclusiones apresuradas, hay que decir que el conjunto merengue siempre supo que Campazzo y Deck podían irse. Tenían cláusulas de salidas y ofertas. No tomaron por sorpresa a nadie. Tanto que el diario Marca, el 21 de noviembre de 2020, escribió: “Gabriel Deck podría seguirle (a Campazzo). Ha recibido interés de casi una decena de franquicias de la NBA y su cláusula de salida es asumible”.

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Campazzo jugó su último partido en España un día después de esa nota. Fue por la undécima fecha de la Liga ACB (100-78 vs. Manresa) y cuando ya se había completado la séptima jornada de la Euroliga. Podía haber bajado el ritmo, para no poner en riesgo su contrato con los Nuggets. ¿Qué hizo? fue la figura de la cancha, con 20 puntos, 2 rebotes, 4 asistencias y 5 robos. Se despidió con una función de lujo. Y entregó todo. Cumplió su palabra. Hasta el último día. No defraudó.

Deck jugó hace tres días su último partido en Estambul, contra el poderoso Fenerbahce, en el cierre de la temporada regular de la Euroliga. Ya sabía que se iría a la NBA y que sería su último partido. Tampoco dudó a la hora de poner el cuerpo. Real Madrid necesitaba ganar para clasificarse para los playoffs. Fue el jugador con más minutos en la cancha (38m49s) y el goleador (19 puntos). Fue triunfo por 93 a 67. Cumplió su palabra. Hasta el último día. No defraudó.

Es curioso que Real Madrid, el mismo que tantas veces debilitó a sus adversarios con contrataciones gracias a su poderío económico, ahora haya sufrido por causas similares. Conocen bien el juego. Ya arregló la llegada del francés Vincent Poirier para reemplazar a Deck. Y se dice que tiene cerrados los pases de Thomas Heurtel (ex Barcelona) y de Pierriá Henry (Baskonia). Reglas del profesionalismo. Para un lado o para el otro.

Pero volvamos sobre la historia con Fenerbahce. La figura del partido fue Laprovittola (18 puntos, 4 rebotes y 10 asistencias). Y ayer, ya sin Campazzo ni Deck, le tocó definir el clásico contra Barcelona, por la 30a fecha de la ACB. Jugó muy bien (12 puntos y 5 asistencias). Además, cuando el partido se le escapaba a los madrileños (84-85), metió un 2+1 (doble y tiro libre tras recibir infracción), para establecer el 87-85 final.

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En la jugada anterior, el montenegrino Nikola Mirotic había convertido el triple que puso al frente a Barcelona. La cuenta oficial de Twitter del equipo catalán escribió: “NIKOOO”. Faltaban unos pocos segundos. Pero el base argentino cruzó toda la cancha y destruyó el festejo cuando el reloj de arena dejaba caer los últimos granos. Las burlas posteriores casi que no hace falta aclararlas: “Nicolás se escribe con c”.

Campazzo, del otro lado del Atlántico, ayer fue titular y jugó un gran partido pese a la caída de Denver con Boston (87-105), hizo 14 puntos y dio 4 asistencias. Como para cerrar un círculo con la vieja idea “compre argentino”, que en el básquet todavía suena bastante bien.