Nadia Podoroska volvió a jugar en singles tras el mágico Roland Garros y celebró en el WTA de Linz

LA NACION
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Nadia Podoroska, la tenista argentina de 23 años que hizo historia en el último torneo de Roland Garros al alcanzar las semifinales y avanzar más de 80 puestos en el ranking (del 131° al 48°), volvió a competir en forma individual después de aquellas mágicas jornadas en París. Treinta y cuatro días después de caer frente a la polaca Iga Swiatek (luego, la campeona en el Bois de Boulogne), la rosarina debutó en el cuadro de singles del WTA de Linz, Austria, y derrotó a la rumana Irina-Camelia Begu (76°, 30 años) por 6-4 y 6-4, en 1h43m.

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Podoroska, entrenada por Emiliano Redondi y Juan Pablo Guzmán, ya había jugado el lunes en el certamen austríaco, pero en dobles, precisamente con Begu como compañera (triunfaron y avanzaron a los cuartos de final, donde se medirán con las primeras favoritas, las checas Lucie Hradecka y Katerina Siniakova).

En su primer desafío de singles como Top 50, Podoroska anotó un ace, cometió una doble falta, logró el 68% de primeros servicios, ganó el 55% de puntos con el primera saque y el 69% con el segundo, le rompió cuatro veces el servicio a su rival y a ella le quebraron dos veces.

La rival de mañana de la argentina, en los octavos de final del certamen que se juega bajo techo y sobre superficie dura, con US$ 225.500 en premios, será la italiana Camila Giorgi (75°; 28 años), hija de Sergio Giorgi, un ex combatiente de Malvinas. El historial entre ambas favorece a la argentina, por 1-0: la venció en 2016, en los octavos de final de Moscú, por 0-6, 6-4 y 6-4.

La primera favorita del torneo es la bielorrusa Aryna Sabalenka, 11° de la WTA, que en su presentación derrotó por un doble 6-4 a la italiana Jasmine Paolini, 94°.