Nadia Podoroska perdió en Austria, cerró un año de ensueño y ya piensa en cómo mejorar en 2021

LA NACION
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Nadia Podoroska cerró un año de ensueño. La temporada que la catapultó, entre otras cosas, a un sitio entre las mejores 50 del ranking de la WTA. Su torneo brillante en Roland Garros, donde trepó a las semifinales, quedará como uno de los grandes momentos deportivos de la Argentina en un 2020 castigado por el Covid-19. Ahora, ya en el cierre de la temporada, la tenista rosarina quedó eliminada en el torneo de Linz, Austria, al caer en los cuartos de final ante la rusa Ekaterina Alexandrova por 6-2 y 6-1.

En el certamen que se juega sobre superficie rápida y bajo techo (202.250 euros en premios) Podoroska, ubicada en el puesto 48 del ranking mundial, cayó contra Alexandrova (33) en 58 minutos de juego. La rusa, cuarta preclasificada, sacó y devolvió mejor, y ganó más del 80% de los puntos con su primer servicio (sumó cuatro aces contra ninguno de la argentina). "Después del gran torneo que tuve en Roland Garros siempre van a estar esas expectativas: cómo juego, de qué forma lo sobrellevo, cómo lo vive el ambiente de afuera. Pero mi forma de encarar esto es abstraerme porque en definitiva no influye en la cancha", consideró la argentina en rueda de prensa.

En Linz, pese a que no jugó en su mejor nivel ante Alexandrova, la 'Peque' ratificó su gran momento con victorias en la ronda inicial sobre la rumana Irina Begu (76) y en los octavos de final ante la italiana Camila Giorgi (75), campeona del torneo austríaco en la edición de 2018. "Sin dudas que es un año muy positivo para mí. Tuve buenos resultados en grandes torneos y voy a poder encarar el próximo año de otra manera, con más claridad en el armado del calendario. Más allá de la pandemia, rescato que en lo tenístico el año fue muy bueno", enfatizó la argentina.

Podoroska cerró en Austria -donde nunca había jugado- su mejor año y en 2021 la espera una temporada repleta de desafíos, entre ellos los Juegos Olímpicos de Tokio. "De ahora en adelante mucho tiempo no voy a tener. Serán estos días de descanso y después encararé la pretemporada para ir a Australia. Con todo el trabajo que hago desde hace tiempo creo que voy a poder sobrellevar todas las expectativas", indicó.

Y añadió: "Hoy lo que más siento es satisfacción por haber superado adversidades. Si miro en retrospectiva veo que tomé varias decisiones correctas que bien podían haber salido mal. Siento que estoy por el camino correcto".

Podoroska, entrenada por Emiliano Redondi y Juan Pablo Guzmán, arribó a París hace algunas semanas con la raqueta encendida después de ganar, en Saint-Malo, un torneo de 60.000 dólares, en el que superó en la final a la por entonces 177a de la WTA, la española Cristina Bucsa. Pero Roland Garros, el mundial sobre polvo de ladrillo, la ubicó en otra escala, la potenció como nunca. "Todo ha sido muy lindo. Me siento mucho más madura que en 2016, cuando pasé la qualy del US Open. Estoy mejor preparada, en lo físico y en lo mental. En ese sentido pasé muchas cosas en estos cuatro años. Por ejemplo, lesiones y cambios de equipo", explicó.

Semifinalista en el Philippe-Chatrier, un crecimiento en el ranking de más de 80 posiciones (del 131° al 48°), primeros triunfos frente a raquetas top como la ucraniana Elina Svitolina (5°) y la kazaka Yulia Putintseva (27°), un premio económico superior al de toda su carrera (425.500 euros), para Nadia el 2021 asoma aún con más ilusiones. Y siempre rodeada por la gente que la sostiene. "Con mi equipo de trabajo tomamos las decisiones de forma consensuada. Debatimos y discutimos entre todos y eso me parece primordial. Ahí ponemos todas las opiniones en la mesa y elegimos qué es lo mejor", aseguró en Linz.

Debido a su destacada tarea, la WTA designó a Nadia, junto con la alemana Laura Siegemund y la checa Barbora Krejcikova, para la elección on-line de la jugadora de mayor progreso en octubre. Y tras la votación del "público" en la web de la Asociación Femenina de Tenis, la argentina fue seleccionada con ese galardón. Un premio que no es casualidad, claro, sino que lleva detrás mucho tiempo de trabajo. "Creo que un momento muy importante del año fue cuando hice semifinales en Newport Beach y me aseguré el ranking para entrar a los Juegos Olímpicos. Otro momento muy lindo fue la serie de Billie Jean King Cup en Chile. Y después toda la cuarentena en Rosario, en mi casa y con mi familia".