El nadador birmano que no irá a los JJOO en protesta por el golpe, ahora "activista"

Agencia EFE
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Sídney (Australia), 28 abr (EFE).- El nadador birmano Win Htet Oo ha decidido no acudir a los Juegos Olímpicos de Tokio, para los que estaba clasificado, en protesta por el golpe de Estado de los militares y porque que no quiere "desfilar bajo una bandera empapada con la sangre" de sus compatriotas.

"He decidido rechazar cualquier participación en los Juegos Olímpicos mientras Birmania (Myanmar) esté bajo una dictadura militar", aseguró contundente a Efe desde Melbourne (Australia), donde se mudó en 2017 para entrenar.

Win Htet Oo, de 26 años, se convirtió en el primer atleta de Birmania en calificarse para Tokio tras los Juegos del Sudeste Asiático de 2019 en la prueba de 50 metros libre.

Desde entonces en su cuenta de Facebook se puede leer: "Soy un nadador de Birmania que sueña con Tokio 2020. Sígueme en el viaje".

El ejército birmano acabó con ese sueño, como con muchos otros, el 1 de febrero cuando ejecutó un golpe de Estado que derrocó al gobierno democrático de Aung San Suu Kyi y encarceló a parte de su gabinete.

El movimiento de desobediencia civil en contra de la junta militar y las protestas pro democráticas que se han desarrollado desde entonces por todo el país han sido reprimidos brutalmente por las fuerzas de seguridad, que ya han asesinado a más de 750 civiles y detenido a más de 3.000.

"No participaré en el desfile de apertura bajo una bandera empapada en la sangre de mi pueblo", aseguró el nadador cuando anunció el pasado 10 de abril que renunciaba a los Juegos Olímpicos en una carta publicada en las redes sociales.

En este sentido, explicó a Efe que aunque el Comité Olímpico de Birmania planea mandar un equipo nacional a los Juegos de Tokio, que se celebran entre julio y agosto con un año de retraso por la pandemia, no piensa representar a su país mientras esté bajo un régimen militar.

"Creo que los militares están presionando a los atletas para que compitan. Ya han arrestado y torturado a muchos músicos, artistas, periodistas y gente famosa de Birmania", explicó el nadador de estilo libre, que desconoce si otros deportistas que también estén calificados piensan hacer lo mismo que él.

"Muchos han tenido que cerrar sus cuentas de Facebook y otras redes sociales", dijo Win Htet Oo, a quien testigos han contado que los atletas de élite están bajo vigilancia en un campo de entrenamiento en la capital Naipyidó.

Tras años de duro trabajo la renuncia a unos Juegos Olímpicos es una decisión muy difícil para un deportista pero las prioridades del birmano han cambiado.

"Todavía entreno y compito, pero ahora creo que solo puedo ser un defensor de la causa de la gente de Birmania. Mi carrera deportiva tendrá que transformarse en activismo", afirmó convencido.

Desde el golpe de Estado, un movimiento de desobediencia civil, al que se han unido médicos, funcionarios y trabajadores de todos los sectores, ha conseguido parar prácticamente el país al negarse a trabajar para un gobierno militar.

“Seguimos luchando por nuestra libertad todos los días. Sabemos que nadie puede darnos la libertad, debemos conseguirla nosotros mismos", destacó el comprometido nadador.

Birmania ha participado en los Juegos Olímpicos de verano desde la edición de Londres 1948 pero nunca ha conseguido una medalla.

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