Nacho Fernández, el cerebro que dejó River entre lágrimas al recordar a Maradona

Juan Patricio Balbi Vignolo
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"Me llevaría al pibe de River, a Nacho. Tiene una gamuza en el pie". Las palabras de Diego Armando Maradona, a fines de 2019, fueron una caricia al corazón de Ignacio Martín Fernández. "Diego es lo más grande que hay", supo decir el cerebro del equipo de Marcelo Gallardo, que terminó conociendo a su ídolo y sacándose una foto hace poco más de un año al visitar un entrenamiento de Gimnasia. Aquella frase de Maradona representó una consolidación total del volante de 31 años que hoy se va de River para jugar en Atlético Mineiro siendo uno de los mejores jugadores del fútbol argentino. Llegó a Núñez desde La Plata en el verano de 2016 como una apuesta del DT y se despide en 2021 como un futbolista de época que será muy difícil reemplazar. Un ciclo brillante que se cierra con la promesa de tener un próximo capítulo.

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"Fueron años muy lindos. Hoy me toca despedirme de todos y son sensaciones encontradas. Es un paso en mi carrera que estaba buscando, pero dejo un club, amigos y mucho cariño. Cuesta mucho. Siempre lo dije: es difícil irse de River. Y siempre que aparecía una oferta la decisión costaba mucho y nunca terminaba de cerrar. Hoy creo que con 31 años era el momento y se dio todo así. Lógicamente que es un dolor muy grande", reconoció Fernández en declaraciones televisivas al retirarse del predio de Ezeiza.

Figura: Nacho Fernández se va de River como uno de los mejores jugadores del ciclo Gallardo
Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri

"Es un momento emotivo. Los futbolistas somos personas, tenemos sentimientos. Fueron muchos años en los que vivimos cosas muy fuertes. La despedida se da con un sentimiento muy grande. No me imaginaba que iba a pasar todo lo que pasó en este club. Es difícil jugar en River y hacerlo durante cinco años no lo esperaba. Fue un sueño cumplido", reconoció Nacho y agregó: "Seguramente me voy siendo mejor jugador. Crecí mucho como jugador y como persona. Este grupo siempre mantuvo la humildad y eso me enseñó mucho y nos hizo bien".

Entre 2016 y 2021, Fernández jugó 186 partidos con la camiseta millonaria y en 167 de ellos fue titular. Completó 13.767 minutos, ganó 106 encuentros, empató 46 y perdió solo 34. Anotó 31 goles, brindó 27 asistencias y levantó siete títulos: Recopa Sudamericana 2016, Copa Argentina 2016, Copa Argentina 2017, Supercopa Argentina 2017, Copa Libertadores 2018, Recopa Sudamericana 2019 y Copa Argentina 2019. Y la lista puede llegar a ampliarse: su representante Daniel González ya avisó que su deseo es cumplir los tres años de contrato en Brasil para volver a retirarse a River.

Tras jugar en Temperley y en Gimnasia La Plata, y luego de su brillante paso por Núñez, ahora será el turno de dar el esperado salto al exterior: tendrá la oportunidad de lucirse en Atlético de Mineiro. El club brasileño desembolsará una cifra cercana a los 6,8 millones de euros brutos por el 100% de su pase y le firmará un contrato por tres años. River tiene el 70% de su ficha, Gimnasia posee el 25% y Nacho tiene un 5%.

Se va: Nacho Fernández deja River y ya es jugador de Atlético Mineiro

"Uno sabe lo que la peleó. Mi familia me estuvo apoyando durante estos años. Pasé por la B Metro, viví el ascenso con Gimnasia en la B Nacional, llegué a primera y por suerte mi carrera siempre fue en ascenso. Hoy me toca dar el primer paso en el exterior que era la experiencia nueva que estaba buscando", explicó el volante ofensivo. "Marcelo (Gallardo) me entendió. Siempre tuve una muy buena relación y fue hablando conmigo en todos los mercados de pases. Esta vez la charla fue diferente y entendió mi situación. Me agradeció por todos estos años y me deseó lo mejor para lo que viene".

El joven de Dudignac, un pueblo de menos de tres mil habitantes ubicado a 300 kilómetros hacia el oeste de la provincia de Buenos Aires, cumplió su gran sueño. Con trabajo, esfuerzo, perfil bajo y mucho talento, dejó de ser el ciudadano ilustre que tiene una gigantografía en sus pagos para transformarse en la gran debilidad de Gallardo. Veloz, inteligente y preciso para jugar, Nacho siempre fue una carta de peligro para River mediante un desmarque, un pase o una gambeta. Determinante en los superclásicos frente a Boca y en los partidos decisivos, se volvió un jugador completo que mutó en sus posiciones y se adueñó del juego del equipo para ser el titiritero más esperado.

"Si estando acá y rindiendo como lo hice peleando siempre no me tocó estar en la selección, no sé si en el exterior me pueda tocar. Pero voy a trabajar y nunca voy a bajar los brazos por esa chance". Quizás esa es la única espina que le queda por sacarse, pero Fernández se va del país tras más de cinco años gloriosos en River y con la tranquilidad de que uno de sus grandes sueños lo pudo cumplir: escuchar los elogios de Maradona y poder abrazarlo y guardar una eterna foto con él.

"No fue una mochila, fue algo lindo que te reconozca la gente del fútbol. El Diego... la verdad que... es una emoción muy grande. Nada más", dijo Nacho. Y se quebró. No pudo aguantar más la emoción. Llevó su mano derecha a sus ojos para taparse las lágrimas, saludó, se subió a su auto y se despidió. El "Sordo", como le decían sus compañeros, ya no se lucirá más con la 26 en la espalda. Y River lo sentirá: si él jugaba bien, el equipo jugaba bien.