La segunda mutación de la variante británica del coronavirus preocupa por cómo puede afectar a la eficacia de las vacunas

M. J. Arias
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Reino Unido ha comunicado el hallazgo de una nueva mutación del coronavirus en su territorio sobre la variante detectada en diciembre y varios expertos han alertado del daño que esta puede causar y de la preocupación que les genera su existencia. Según publica la CNN, el principal problema está en la posibilidad de que esta nueva mutación reduzca la efectividad de las vacunas.

La nueva mutación del coronavirus detectada en la variante británica preocupa por cómo puede afectar a la eficacia de las vacunas. (Foto: Getty Images)
La nueva mutación del coronavirus detectada en la variante británica preocupa por cómo puede afectar a la eficacia de las vacunas. (Foto: Getty Images)

En el directo de DW, dicho medio explica que en un análisis realizado en 214.159 muestras de la variante británica conocida como B117, los científicos del organismo de salud pública Public Health England (PHE) detectaron 11 casos de la mutación E484K. Una mutación que se encuentra también en las variantes del coronavirus brasileña (B1128) y sudafricana (B1351).

Sobre este hallazgo, Julian Tang, virólogo de la universidad de Leicester, ha dicho en declaraciones a la BBC que es “preocupante”, pero no del “todo sorprendente”, ya que los virus mutan y este, en concreto, lo ha hecho varias veces a lo largo de este año. El problema principal y por lo que preocupa esta mutación es el hecho de que pueda reducir la eficacia de la vacuna. De ahí que este experto haya insistido a la población en la importancia de cumplir con las restricciones impuestas por las autoridades sanitarias para controlar los contagios, disparados a nivel mundial.

La preocupación residen en el tipo de mutación, la conocida como E484K, y se basa en los estudios realizados sobre las variantes brasileña y sudafricana, que también la contienen. Diversos informes han apuntado a que cuando la E484K está presente, baja la efectividad de la vacuna y exige al organismo un nivel de anticuerpos superior para hacer frente al contagio.

En CNN señalan en este sentido los datos facilitados por algunas de las farmacéuticas que trabajan en la elaboración de las vacunas sobre los resultados obtenidos en Sudáfrica, donde la eficacia es menor y mayor la presencia de esta mutación. Así, por ejemplo, Novavax publicó que la efectividad de su vacuna en fase 3 en Reino Unido es del 89% frente al 60% de la fase 2b en Sudáfrica. Y lo mismo ocurre con la de Johnson & Johnson, que arrojó una eficacia del 72% en Estados Unidos en fase 3; mientras que esta caía al 57% en Sudáfrica.

Desde la Universidad de Cambridge han añadido que la vacuna de Pfizer-BioNTech sigue siendo eficaz contra la variante británica detectada en diciembre, pero que su nivel de eficacia se reduce cuando esta contiene la mutación E484K porque exige “niveles sustancialmente más altos de anticuerpos para neutralizar el virus”.

Paul Bieniasz, virólogo de la Universidad Rockefeller, ha explicado al canal estadounidense que esta mutación lleva apareciendo “esporádicamente” durante meses, pero que no ha sido hasta ahora que ha empezado a preocupar y a dar ventaja al virus.

Joseph Fauver, científico investigador asociado en epidemiología de la Escuela de Salud Pública de Yale, comenta que “esto no parece ser una gran noticia para la eficacia de la vacuna” al tiempo que señala que si se ha detectado antes y en mayor medida en Reino Unido “puede ser el resultado de su sólido programa de vigilancia genómica”.

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