Morgana, con una pesada herencia en el ring

El Universal

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 8 (EL UNIVERSAL).- Con cuarenta años en la lucha libre, el Pirata Morgan no tiene nada que demostrar en los enlonados profesionales. Solo hay algo que lo mantiene en ellos, no es el dinero, tampoco la fama, es el orgullo de ver a sus herederos seguir su huella.

La tripulante más reciente en el barco de las rudezas es Morgana, quien con poco más de un año azotándose, carga con esa pesada herencia. "Mi hija quería ser luchadora desde hace tiempo y cuando empezó a crecer el gremio de las mujeres, me dijo que por qué no podía luchar si era la hija del 'mejor luchador del mundo'. Pensé que no era mala idea dejar un legado femenil, ya estaba el de mis hijos y con ella quiero que siga esta historia".

Para el exintegrante de los Infernales no fue una decisión sencilla, "porque es un medio muy complicado y el círculo de las mujeres está lleno de competencia. Como es poco el espacio, todas se quieren llevar el pastel. En las mujeres todo es más duro, por eso le digo que se prepare, todos los días estamos en el gimnasio y siento que va a ser una buena luchadora".

A ella, la lucha le gustó siempre. Era algo natural. "Mi papá siempre nos llevaba a los eventos, pero él no quería que me lastimara, me decía que era un ambiente muy pesado. Así que lo dejé de intentar, hasta hace unos dos años cuando me di cuenta que estaban saliendo las hijas de luchadores, ya estaba entrenando con mi hermano. Entonces mi papá me dio su aval, pero me advirtió que no me iba a tolerar que anduviera chillando".

DURO SINODAL. El Pirata es un maestro duro, en sus primeros entrenamientos, a la mínima queja la bajaba del ring. "Pero ahora ya me aguanto y sigo al ritmo de todos. El primer año fue difícil, debuté con los nervios encima. Pero ahora me siento más luchadora y capaz de enfrentarme a cualquiera".

Camino en el que ha encontrado la mejor ventana para demostrar sus avances, el reality de lucha libre femenil "Heroínas", que inicia el próximo 3 de abril. "Representa una doble responsabilidad, con el público y con mi padre, tengo una gran escuela y dinastía a la que no puedo dejar mal".

Enfrentará a más de cuarenta rivales, y más allá del nombre de las otras luchadoras, la pirata está obligada a llegar lejos. "Es hija del Pirata Morgan y ya se las come la envidia. No cualquiera es hija de una leyenda de la lucha libre, solo aparece además de ella, la Hija de Fuerza Guerrera, a la que veo muy verde. Así que buscarán que mi hija quede fuera rápido para tener el camino libre", destacó el maloso.

Así que no la puede abandonar a su suerte en este reto. "La voy a apoyar mucho, enseñándole llaves de rendición para cuando una se le ponga fuerte la puede rendir, son llaves poco vistosas pero efectivas. Tiene la 'Morgana Special', un castigo del que no van a poder salirse sus contrincantes".

Morgana sabe bien lo que espera y tiene en la mente a una oponente en especial. "Hay varias señoras de antaño que son de peligro, pero no me interesan, a la que quiero darle una arrastrada, darme ese gusto, es a Lady Flammer, anda muy crecidita y tengo que darle lo suyo para que se la baje".



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