El mordisco de Suárez, Guantánamo y un presidente que hablaba como don Diego

Agencia EFE
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Montevideo, 26 nov (EFE).- Defensor de causas perdidas y, sobre todo, de cualquier entuerto que pudiera enfrentarle -aún más- a la todopoderosa FIFA, Diego Armando Maradona hizo suya la afrenta de todo Uruguay cuando Luis Suárez fue sancionado durante el Mundial de Brasil 2014 y apartado del fútbol durante cuatro meses.

Era la noche del 26 de junio de 2014. Ese día, el delantero de la Celeste recibió una durísima sanción por parte del organismo regulador tras una no menos dura acción en el terreno de juego, en la que, además, era reincidente: fue suspendido por nueve partidos con la Celeste e inhabilitado por cuatro meses tras morder en un hombro al italiano Giorgio Chiellini.

"Pero ¿quién se creen que son ustedes? ¿Por qué no lo mandan a Guantánamo ustedes? ¿A quién mató?", espetó Maradona en su programa de televisión "De Zurda", que emitía a diario la cadena venezolana Telesur desde Río de Janeiro durante aquella Copa del Mundo.

El astro argentino se lamentaba en aquel momento de que una sanción así podía "cortar la carrera a un muchacho que se la está ganando" y argumentaba que si cometía una equivocación en el campo había que sancionarlo, "pero que no exageren y no se hagan los moralistas", en alusión a los jerarcas de la FIFA.

En aquellos momentos, el campeón del mundo con Argentina en 1986 lucía una camiseta que decía "Luisito estamos con vos".

Suárez, hoy delantero del Atlético de Madrid, recordaba anoche, horas después del fallecimiento de Maradona, la estampa y dedicaba al legendario jugador un cariñoso "Detalles como estos que jamás olvidaré son los que te hacen más GRANDE" en su cuenta de Instagram.

Regresando a 2014, a aquella avanzada hora de la noche en que Diego Armando acusaba a la FIFA de tratar a Suárez "como a un terrorista", un señor de 79 años pertrechado con gorra por el frío del invierno austral esperaba en el Aeropuerto Internacional de Carrasco, en las afueras de Montevideo.

Era el entonces presidente de Uruguay, José Mujica (2010-2015), quien quería dar "energías para atravesar la tormenta" al internacional.

Maradona y Mujica conversaron en directo en aquel programa, en el que el entonces mandatario calificó de "agresión a los pibes del pueblerío" la sanción recibida por Suárez.

"A este 'botija' (muchacho) no le perdonan que no fue a la universidad, no se ha formado; se ha formado en el campito y lleva naturalmente la rebeldía y los dolores de los que vienen de abajo. No entienden nada. No perdonan", dijo el ya expresidente.

El futbolista entonces retirado le respondió que si era así era "porque no les conviene". "Están haciendo la cosas muy mal en la FIFA", indicó Maradona, quien recordó el esfuerzo hecho por Suárez para llegar en forma al Mundial y que los jerarcas del fútbol "no tuvieron en cuenta nada".

"La sensibilidad de la que usted habla ellos no la tienen y no son justos porque hubo jugadas mucho más fuertes que la de Luisito Suárez a Chiellini", dijo.

Al término de esa conversación, un emocionado Maradona mostró su afecto por Mujica, del que dijo que le había entrado "en el alma" desde que lo conoció. "Es como si estuviera hablando con mi viejo, me dijo 'el fóbal', como mi viejo", explicaba en ese momento y recordaba a su progenitor, quien fallecería un año después, en 2015.

El presidente -ya expresidente- que hablaba como 'don Diego', nombre popular del padre del astro argentino, habló este jueves, 24 horas después de que se conociera la muerte del '10', del "sembrador de alegría para todos los perdedores de la vida", en declaraciones a TyC Sports.

Previamente, él y su esposa, la senadora y exvicepresidenta de Uruguay, Lucía Topolansky, habían enviado al presidente de Argentina, Alberto Fernández, un mensaje con "un enorme abrazo fraterno en este momento de inmenso dolor".

"Agradecerle porque no tuvo cortapisas frente a lo conveniente, a lo políticamente correcto, sino que siempre salió de sí lo que pensaba sin medir consecuencias y como tal vivió, totalmente apostando a lo que pensaba y a lo que sentía", continuó Mujica este jueves para concluir que "el adiós a Diego es un adiós a lo mejor de nosotros mismos".

Concepción M. Moreno

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