Miguel Russo y Boca: 365 días, un campeonato y el gran sueño latente de la Libertadores

Pablo Lisotto
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Russo y su sonrisa característica
Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio / archivo

En el primer año de su segundo ciclo, Miguel Ángel Russo dirigió a Boca en tres torneos. En uno fue campeón (la Superliga), en otro lo posicionó como líder de la Zona A Campeonato (Copa Diego Maradona) y en el restante lo clasificó a las semifinales (Copa Libertadores).

Cuando asumió, hace 365 días, ni en el más optimista de los escenarios imaginó ese inicio: la casi inmediata y enorme alegría de coronarse campeón arrebatándole el título a River en los minutos finales de la última fecha. Y con Diego Maradona como espectador de lujo en la Bombonera. Pero también, pegada, tuvo la desdicha de que la pandemia por coronavirus provocara una prolongada cuarentena en la Argentina, que apagó al equipo xeneize en su mejor momento.

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Este primer aniversario, con una renovación hasta fines de 2021 ya firmada, encuentra al equipo y a su entrenador en un muy buen momento. Por un lado, está clasificado a las semifinales de la Copa Libertadores (el miércoles próximo recibirá a Santos y una semana más tarde definirá en suelo brasileño el pase a la gran final). Por el otro, con la expectativa que siempre genera un superclásico.

Durante este 2020, durante la gestión Russo, Boca disputó 27 partidos. De ellos, 18 fueron triunfos (se computan los dos que dirigió Leandro Somoza frente a Libertad (2-0 en Asunción) y ante DIM (1-0 en Medellín). Empató 5 y perdió los 4 restantes. Con una particularidad: después de un inicio arrollador, que obligó a reescribir los libros del club (8 triunfos y dos empates antes de la interrupción de marzo), los 11 últimos partidos transitaron por la vía de la inestabilidad. En este último lapso el equipo xeneize enhebró sus cuatro tropiezos del año, venció en 5 ocasiones e igualó los otros dos.

Fueron 31 los futbolistas utilizados. Tres arqueros, nueve defensores, once mediocampistas y ocho delanteros. De ellos, tres hicieron su debut oficial en primera división: el volante Alan Varela y los delanteros Exequiel Zeballos y Luis Vázquez.

En lo referido a la cantidad de goles, el Boca de Russo anotó 46 goles y recibió 11. Marcó 2 goles en ocho oportunidades, 1 en seis, 4 en tres y 3 en cuatro. Y en seis juegos no pudo convertir. Además, mantuvo su valla invicta en 17 ocasiones. Sólo Lanús le marcó más de un tanto (dos).

Los goleadores del ciclo son Carlos Tevez y Eduardo Salvio, con 11 conquistas cada uno. Aunque el Apache tiene ventaja: jugó un partido menos que el Toto (20 vs. 21). Entre los dos marcaron 22 tantos. La mitad menos uno de los que hizo todo el equipo. Asimismo, el hombre con mejor promedio de gol fue Ramón Ábila: Wanchope hizo 7 en 15 partidos.

Ninguno tuvo asistencia perfecta. El futbolista que dijo presente en más partidos fue Julio Buffarini, con 23. Lo siguen Nicolás Capaldo (23), Carlos izquierdoz, Jorman Campuzano, Salvio y Sebastián Villa (21), Tevez y Franco Soldano (20) y Esteban Andrada y Frank Fabra (19). Ellos 10 fueron y son la base estructural del equipo. Por otro lado, Izquierdoz fue el que más minutos jugó en este 2020: 1816. Completan el top 5 Andrada (1710), Campuzano (1688), Buffarini (1659) y Salvio (1623).

Pero más allá de los números, también se dieron decisiones de peso que rindieron frutos. Además de la evidente recuperación física, mental y, sobre todo, futbolística de Tevez, es mérito 100% de Russo la consolidación de Campuzano. La apuesta por Franco Soldano también corre por cuenta del entrenador. Acostumbrados a centrodelanteros goleadores, como Martín Palermo o Darío Benedetto, el hincha no termina de comprender que el rol del ex jugador de Unión no pasa por convertir, sino que cumple una función diferente, el dichoso "trabajo sucio", que le permite al Apache jugar más suelto.

"El Boca que quiero lo tuve en marzo", declaró en más de una ocasión. Aunque a la hora de este primer balance, Miguel Ángel Russo es consciente de que, en un año difícil e inédito, los resultados superaron las expectativas.