Miguel Ángel Russo y el plantel de Boca: una reunión para unir fuerzas y corregir errores

Franco Tossi
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La derrota ante Racing sigue jugando en la cabeza de los jugadores de Boca. El cuerpo técnico y el plantel saben que deben levantar la cabeza y encontrar rápido una mejoría en las individualidades y el funcionamiento colectivo. Primero está el compromiso de mañana ante Independiente, por la Copa Diego Maradona (jugará con suplentes), y enseguida la revancha del miércoles, por un pasaje a las semifinales de la Copa Libertadores. Pero cuanto más centrados deben estar en lo futbolístico, siguen surgiendo situaciones que enrarecen el clima. En el medio, el comunicado del Consejo de Fútbol xeneize con la noticia de que Julio Buffarini no continuará después del 30 de junio de 2021, algo que en el grupo no cayó bien. Entonces, Miguel Ángel Russo juntó a sus futbolistas en la tarde del jueves y tuvieron una charla para volver a enfocarse y apostar a cambiar la cara en un momento definitorio.

Según le confiaron a LA NACION fuentes cercanas al plantel xeneize, las reuniones en el vestuario del predio de Ezeiza suelen ser habituales. No obstante, se avecina un momento culmine de la temporada y el equipo no se puede permitir dar un nuevo paso en falso. En este caso, el clásico encuentro le habrá servido a Russo para tantear anímicamente a su plantel y darles las palabras justas. Tampoco quiere que lo sucedido con Buffarini distraiga al grupo del objetivo, aunque reconoce que la información se activó públicamente en un momento inoportuno.

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Los temas principales que se trataron en el cónclave privado pasaron por correcciones futbolísticas (algo normal) y un pedido especial. Russo les hizo ver los errores cometidos en la caída en el Cilindro. Uno de los más preocupantes fue el gol de Melgarejo, un cabezazo letal en medio de una cadena de desentendimientos en la marca. Por otro lado, marcó que se va a necesitar otra actitud para el desquite.

De hecho, una vez que Russo terminó de dar su visión de las cosas, sus dirigidos, capitaneados por Carlos Tevez y Carlos Izquierdoz, también tuvieron su momento íntimo para dialogar, específicamente, sobre ese último punto tocado por el técnico: sí, una cuestión de actitud. Así, según trascendidos, se juramentaron dar ese plus que no solo necesita la camiseta de Boca sino también un compromiso por la Copa Libertadores.

Miguel Angel Russo pocas veces estuvo incómodo desde que regresó como DT a Boca. Primero porque le tocó ser campeón (con mucho mérito suyo) a los 7 partidos de asumir. El Xeneize fue campeón de la última Superliga y ganándole en el sprint final la carrera nada menos que a River. Y, hasta aquí, logró sortear las distintas adversidades. Pero una de las pocas veces que se lo vio incómodo a Russo fue en la conferencia de prensa posterior a que el club informó que "Pol Fernández ya no era más jugador de Boca", en una frase que sorprendió porque el ex Cruz Azul tenía contrato hasta el 31 de diciembre de 2020.

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El tema, sabe Russo, no lo excede. Y muchas veces los conflictos entre los jugadores y los dirigentes pueden afectar al entrenador. No es normal que a un DT se le vayan así dos titulares y menos en medio del torneo. "Primero, son cuestiones personales, Pol no es más jugador de Boca, son cuestiones personales en las cuales. llegamos hasta una situación, hasta una posición y nada más, más de eso no hay. No hay tantas. este. preguntas o situaciones, ¿no? Tiene que ver con formas y nada más, ¿no? No hay otra situación anormal, son cosas personales donde, en el caso mío, llegamos hasta un punto y después son situaciones personales", dijo el entrenador el 24 de noviembre pasado.

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Boca se fue a dormir en la noche del jueves con la noticia de que Julio Buffarini no firmará la renovación de su contrato, que finaliza el 30 de junio de 2021. Es que en la tarde las noticias eran demasiado optimistas: desde la dirigencia casi que daban por hecho el acuerdo por dos años y medio más. Sin embargo, el comunicado, confirmando que no continuará, sorprendió a todos.

Ante una consulta para LA NACION desde el Consejo de Fútbol aseguran hoy que Buffarini vestirá la camiseta azul y oro hasta la finalización del vínculo. Asimismo, en las cercanías al plantel sostienen lo mismo. Entonces, ¿por qué Guillermo "Pol" Fernández no es tenido en cuenta desde hace más de un mes? Según dan a entender en el club, ocurre producto del enojo que generó el hecho de que Boca tuviera acordado con Cruz Azul un nuevo préstamo y que el volante se negara a continuar. Incluso hoy el mediocampista se entrena aparte. Habrá que ver, de todos modos, cómo serán los días de Buffarini en los más de seis meses que restan para su salida.

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La cuestión es que desde el equipo de trabajo que lidera Juan Román Riquelme ya tienen en la cabeza varias opciones para incorporar en el lateral derecho. Hay tres candidatos que gustan. Del exterior y también del fútbol argentino, aunque no están revelados los nombres.

Uno es el ecuatoriano Angelo Preciado, jugador de 22 años que pertenece a Independiente del Valle. Otro, de la misma nacionalidad, es Pedro Pablo Perlaza, de la Liga Universitaria de Quito. Ambos fueron citados por Gustavo Alfaro, ex entrenador de Boca y actual de la selección de Ecuador, en el comienzo de las Eliminatorias rumbo a Qatar 2022. Nahuel Tenaglia (Talleres), sería la alternativa del fútbol local.

¿Qué falta para que vayan a fondo? Que Russo elija cuál prefiere. Pero el DT tiene otras prioridades: la serie ante Racing, por los cuartos de final de la Copa Libertadores. Ir más allá, ahora, sería gastar la energía en analizar un contexto que -en un par de semanas- podría modificarse por completo.