Messi al rescate; Joao Félix sin límites hacia el liderato provisional

Agencia EFE
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Madrid, 7 nov (EFE).- Desde el banquillo, cuando el Barcelona necesitaba un revulsivo, apareció el argentino Lionel Messi para mostrar su mejor versión y rescatar a su equipo, que superó 5-2 al Betis en una jornada en la que el Atlético ganó 4-0 al Cádiz con una actuación estelar de Joao Félix que valió un liderato provisional.

Messi inició el choque ante el conjunto verdiblanco junto al resto de suplentes. Alfred Schreuder, segundo entrenador de Ronald Koeman, afirmó antes del inicio del choque que esa novedad en la alineación se debió a las rotaciones: "Si un jugador no está fresco, sale desde el banquillo", dijo justo antes del choque.

Sin embargo, Messi, que acumulaba 37 jornadas seguidas siendo un fijo en el once del Barcelona, tuvo que salir al terreno de juego después del descanso en el lugar de Ansu Fati, lesionado de gravedad con una rotura del menisco interno de su rodilla izquierda. En ese momento, el conjunto azulgrana empataba 1-1 después de que el francés Ousmane Dembélé inaugura el marcador y de que el paraguayo Antonio Sanabria empatara al filo del descanso.

Entre medias, el francés Antoine Griezmann falló un penalti y con la salida de Messi se aprovechó de una jugada mágica del argentino, que en el minuto 48 dio una "asistencia" sin tocar la pelota para que su compañero adelantara al Barcelona en el marcador.

Después, él mismo se encargaría de transformar un penalti que contrarrestó Lorén Morón con el segundo tanto bético que dio emoción al choque. Pero era el día de Messi, que, por fin, a pocos minutos del final, marcó su primer gol de jugada del curso tras aprovechar una asistencia de tacón de Sergi Roberto. Al final, Pedri redondeó la noche del argentino y el 5-2 acabó con una racha de cuatro jornadas sin ganar.

El Atlético tampoco falló y mantuvo las buenas sensaciones que mostró en Pamplona ante Osasuna y en Moscú frente al Lokomotiv. El Cádiz, inocente y fallón en defensa, no fue rival para un equipo que consiguió tres puntos con los que presiona a la Real Sociedad, líder igualado con el cuadro rojiblanco.

Los hombres de Diego Simeone abrieron el partido con un tanto del portugués Joao Félix, que aprovechó un regalo del portero argentino Jeremías Ledesma en una mala salida. Después, a los 22 minutos, Marcos Llorente celebró su convocatoria con España con el segundo tras robarle la cartera a Álex Fernández, nada contundente en un despeje.

Con el camino despejado, en la segunda parte se unió a la fiesta el uruguayo Luis Suárez y cerró su gran partido Joao Félix con una gran definición en el tiempo añadido. Tanto el charrúa como el luso igualaron en la tabla de máximos anotadores a Mikel Oyarzabal. Con cinco aciertos alcanzaron la cabeza y completaron un resultado plácido para el Atlético, flamante líder provisional de LaLiga al ritmo de Joao Félix.

Como Messi, otro argentino que tomó oxígeno fue Lucas Ocampos para el Sevilla. Después del temporadón que firmó el curso pasado, vivía atascado en el arte del gol. Sólo lucía uno en su casillero, el que marcó en la final de la Supercopa de Europa al Bayern Múnich.

Once partidos después, entre duelos europeos, de Liga e internacionales con Argentina, Ocampos volvió a ver portería y lo hizo para dar la victoria al Sevilla, que superó 1-0 a Osasuna con un gol de penalti del ariete del cuadro dirigido por Julen Lopetegui.

Su acierto acabó con una racha del Sevilla de cuatro partidos sin ganar (tres derrotas y un empate) con la que, a falta del resto de la jornada, es undécimo a cuatro puntos de la Liga Europa. Y, ya de paso, dejó atrás a Osasuna, mucho más incisivo y sin suerte en las oportunidades que tuvo para asaltar el Ramón Sánchez Pizjuán.

El otro encuentro de la jornada que abrió el sábado, el Huesca-Eibar, acabó en tablas (1-1) para desesperación del cuadro aragonés, que sigue sin ganar un partido desde que comenzó la temporada. Acumula hasta nueve intentos sin conseguirlo y este sábado sumó uno más después de desaprovechar las numerosas oportunidades de las que dispuso frente al conjunto armero.

El Eibar se sujetó en las intervenciones de su portero, el serbio Marko Dimitrovic, y agravó la situación del Huesca, en zona de descenso. El resultado incluso pudo ser peor, porque el argentino Esteban Burgos adelantó al equipo de José Luis Mendilibar en la primera parte tras rematar un balón suelto dentro del área pequeña.

Después, Rafa Mir fue el único capaz de dar en la diana y con un gran cabezazo por lo menos consiguió un punto al Huesca a falta de media hora para el final. Fue insuficiente. Su equipo seguirá en puestos de descenso mientras que su rival se mantiene fuera de la zona peligrosa de la clasificación.

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