Messi, un millón de euros por gol

El Diez sigue siendo el más decisivo y Barcelona sabe que será él quien decidirá su futuro. Si se queda, el club deberá desembolsar lo que pida.

Si Barcelona está inmerso en una carrera contra el tiempo para alcanzar los mil millones de euros de ingresos anuales dentro de cuatro años no es por capricho. Mantener las aspiraciones a todos los títulos temporada tras temporada, así como los jugadores que lo hacen posible, no es barato. Mucho menos contar con "el mejor futbolista de todos los tiempos", en palabras de su entrenador, Luis Enrique. El compromiso de Lionel Messi nunca estuvo en discusión, pero las multimillonarias cifras que le mencionan al rosarino desde otros clubes obligan al Barça a estar en guardia. Porque, sin el Diez, el proyecto se desmorona.


La presencia del zurdo en el equipo lo es todo. Sin la Pulga, Barcelona está pero no está. Gana -no siempre-, pero no convence. Ya contra Juventus, el argentino fue el único factor de desequilibrio. Messi es el Barcelona. Por ascendencia y porque sus goles son siempre decisivos. Además, se da la circunstancia de que el jugador no es tacaño en este sentido.


Sin ir más lejos, la temporada pasada marcó 41 goles en 49 partidos, lo que le supuso un doblete de Liga y Copa del Rey al club catalán, que le paga 32 millones de euros netos anuales, además de otros 10 en concepto de pagos atrasados de temporadas anteriores. Así, cada gol del Diez le costó a Barcelona algo menos de un millón de euros la temporada pasada. En la presente, con las mismas cifras salariales, incluso mejora los registros. Este año, Messi hasta marca más por el mismo precio. Y hasta mantiene con vida al equipo en una temporada que amenazaba con terminar en seco. Una ganga. De las caras, pero una ganga a fin de cuentas, teniendo en cuenta sus prestaciones.


Sin embargo, más allá de sus goles, la presencia de la Pulga sirve para ejercer de bujía en el engranaje barcelonista, la chispa que hace que todo funcione, y también para intimidar al rival, consciente de que al argentino no se lo puede parar de la misma forma que al resto. En este contexto, resulta mucho más sencillo comprender la inquietud de los hinchas a la hora de referirse al futuro inmediato de su estrella. Existe la sensación de que sin Messi, Barcelona pierde buena parte de su potencial.


Así, el club apenas tiene que preocuparse por tenerlo contento y en esto anda la directiva de Josep Maria Bartomeu, consciente de que sus goles y su presencia tienen un valor incalculable, aunque la matemática muestre que cada uno de sus tantos costó cerca de un millón de euros la temporada pasada. Pero cabe preguntarse qué habría sido del equipo sin estos 41 gritos de la temporada y los 31 que lleva en la presente. Lo dicho, a Messi hay que renovarle cueste lo que cueste.