Después de siete meses, hubo un partido de básquetbol en el país... y hay un finalista americano

Alejandro Panfil
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En la Argentina no se jugaba al básquetbol profesional desde marzo debido a la cuarentena por la pandemia de Covid-19, hasta que ayer volvió a picar la pelota naranja, en Obras Sanitarias. Entre dos equipos nacionales, pero por un torneo internacional: Quimsa y San Lorenzo, que definieron al segundo finalista de lo que hasta 2019 fue la Liga de las Américas, ahora llamada "Basketball Champions League Americas" por obra del marketing.

Pasaron siete largos meses de reuniones virtuales, pedidos, negociaciones, una venta de plaza entre dos clubes de Liga Nacional y hasta una burbuja en Córdoba a la que se dejó sin efecto antes de que volvieran los dos dobles y los triples en territorio argentino. Al igual que en el fútbol, deporte en el que Conmebol impuso un calendario contra viento y marea y retomó la Copa Libertadores -el torneo local empezará recién este fin de semana-, fue un partido del ámbito internacional el que marcó el retorno de la actividad oficial. Y ese tercer encuentro de la segunda semifinal americana, que ganó Quimsa por 110-97 en el estadio de Obras, no sólo clasificó al equipo santiagueño para la final de pasado mañana con Flamengo en Uruguay, sino que también sirvió como experimento de confirmación para el inminente anuncio del regreso de La Liga Nacional por parte de la Asociación de Clubes (AdC), con la aprobación del gobierno nacional.

Las mejores jugadas de Quimsa 110 vs. San Lorenzo 97

Pero eso debía salir bien ese enfrentamiento pendiente entre San Lorenzo y Quimsa, que ganó La Fusión en un tiempo suplementario luego de estar 17 puntos abajo en el tercer cuarto. Así, el club porteño se vio privado de seguir reinando en el continente tras el certamen, que conquistó en los dos últimos años, cuando era la Liga de las Américas. El partido, pendiente durante varias meses, tuvo una nueva postergación cuando se lo pasó del domingo a ayer a pedido de las autoridades nacionales, y terminó desarrollándose en un horario inusual, a las 17, transmitido para la Argentina sólo por televisión satelital y compitiendo contra una gran oferta de la UEFA Champions League de fútbol.

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Sin público ni prensa en el estadio, con solamente las estadísticas en las plataformas de FIBA y la conferencia de prensa vía streaming, pasó casi inadvertido el triunfo de los santiagueños, que salieron fortalecidos para el duelo de este viernes contra Flamengo en el Antel Arena, de Montevideo. Cabe recordar que los dirigidos por Sebastián González habían ganado el primer juego de esta serie por 91-84 y que se había desquitado San Lorenzo con un 100-87. Eso fue meses atrás, claro.

Ambos equipos dieron pruebas de las consecuencias que dejaron tantos meses sin actividad en la Argentina, situación que comparte el resto de los equipos locales. Sucede que el éxodo tuvo su impacto en ambos semifinalistas: respecto al conjunto que presentó en marzo, el Ciclón, dirigido por Silvio Santander, mantuvo apenas al armador José Vildoza, al alero Máximo Fjellerup y al interno santafesino Agustín Caffaro, retornado desde Urupán Basket, de Uruguay. En contrapartida, perdió al alero Marcos Mata (Ballooners, de la segunda categoría de Japón), el escolta Luciano González (Flamengo) y el pivote uruguayo Esteban Batista (Hebraica Macabi, de Uruguay). Y se da la curiosa situación de que Nicolás "Penka" Aguirre, Facundo Piñero, Kevin Hernández y Nicolás Romano están hoy en la liga de México, y regresarán apenas terminen su participación allá. Claro que con San Lorenzo ya fuera del campeonato continental. Quimsa, en tanto, perdió a Leonardo Mainoldi (Stockolmo y Trouville, de Uruguay), Juan Brussino (Dorados, de México) e Ismael Romero (Puerto Rico).

Consumado el regreso, Santander hizo un balance global positivo, más allá de la derrota de San Lorenzo: "Para nosotros tenía que ser una fiesta, teniendo en cuenta todo lo que se está sufriendo. El partido me confirmó que iba a ser una moneda al aire, porque en ningún momento podíamos llevar a cabo algo planeado". Por su parte, Fabián Ramírez Barrios, alero del finalista Quimsa, expresó: "Estoy muy contento por estar de vuelta en una cancha. Fue mucho tiempo de incertidumbre. Muchos vivimos de esto y necesitábamos volver cuanto antes. Han sido muy responsables en la organización y esto es el puntapié para que se pueda jugar en la burbuja y podamos volver a nuestro trabajo".

Ya con el primer experimento internacional realizado, sólo queda aguardar la luz verde en el semáforo para que vuelva la Liga Nacional. Tras ser descartado el 1 de noviembre, fecha que había fijado la Asociación de Clubes y propuesto a las autoridades nacionales, es inminente el anuncio de que el certamen tendrá lugar con un sistema de burbujas en Buenos Aires. En ese contexto, la Conferencia Norte, cuyos planteles se alojarán en el hotel Howard Johnson del microcentro, comenzaría el 5 de noviembre, en el estadio Héctor Etchart, de Ferrocarril Oeste, y el 6 lo hará la Sur, que tiene previsto el Ramada, de Vicente López, para alojar a los equipos, y el estadio de Obras Sanitarias para los partidos. Los clubes fueron notificados de que sus delegaciones deberán estar en Buenos Aires dos días antes de que se inicie la acción.

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Mientras se espera el anuncio oficial, y mientras los planteles siguen su preparación en sus lugares de base con muchas bajas de basquetbolistas por la incertidumbre deportiva y económica que reinó durante siete meses, la Liga Nacional tuvo como prolegómeno la definición de un finalista por el principal campeonato de América. Vaya grupo soporte para una banda que, durante su recital irá tocando notas que hoy por hoy no tiene en sus pentagramas.