De las mejores vueltas de la Fórmula 1: el día que Kimi Raikkonen hizo recordar el hipnótica remontada de Ayrton Senna en el GP de Europa de 1993

LA NACION
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Fue una largada impactante. Kimi Raikkonen se vio favorecido porque utilizó gomas blandas en un momento en el que una inesperada lluvia cayó sobre el Autódromo Internacional do Algarve, en el GP Portugal. Justo en el momento de la largada y cuando la mayoría tenía neumáticos medios. Así, al cabo de una vuelta, superó diez autos y pasó de la 16 posición al sexto lugar. La imagen captada por su cámara de abordo, muestra la increíble secuencia del finlandés, que luego finalizó en la undécima posición. Toda una clase de manejo del piloto de 41 años que trajo el recuerdo de Ayrton Senna y su "hipnótica remontada" en el GP de Europa de 1993, en Donington Park. Aquella vuelta de Senna es considerada la mejor de la historia de la Fórmula 1.

Senna y la mejor vuelta de la historia de la Fórmula 1

"Fue una carrera como en los viejos tiempos, con fuerza, desde el corazón. Tenía que ser inteligente en cuanto a cuándo apretar el ritmo y cuándo contenerme. Fue una carrera fantástica. Estoy feliz por todos. No sólo por mí, sino también por el equipo y los mecánicos. Fue un sueño. Dios sabe, y cuando quiere algo, entonces nada puede detenerlo", comentó Ayrton Senna a la cadena O'Globo, de Brasil, después de ejecutar lo que la F. 1 considera una de sus mejores victorias de las 41 que selló en 141 grandes premios y de ensayar la mejor primera vuelta de la historia de la categoría. El 11 de abril se cumplieron 27 años de aquella muestra de audacia, determinación e inteligencia en el Gran Premio de Europa de 1993, en Donington Park. Como si nunca nadie pudiera volver a realizar una obra de esa magnitud, fue la única vez que la Fórmula 1 se presentó en el trazado inglés en sus 70 años.

Las prestaciones de Williams, con motor Renault, eran superiores, pero al encarar esa tercera cita de la temporada la escudería de Grove tenía una misma cantidad de triunfos que McLaren (Ford-Cosworth, tras el retiro de Honda en 1992): Alain Prost había ganado en el estreno en Kyalami, Sudáfrica, y Senna venía de firmar su segunda victoria en Interlagos, Brasil, en piso húmedo, reflejando una vez más templanza y agallas para conseguir un éxito que asomaba perdido, tras una penalización de 10 segundos -pase y siga por la calle de boxes- que lo retrasó hasta el cuarto puesto. Donington Park, sin embargo, parecía devolverles las riendas a Prost y su compañero Damon Hill, que marcaron otro 1-2 en la prueba de clasificación. El brasileño hizo el cuarto registro, pero a 1s649/1000 del poleman.

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La lluvia era la única variable a la que Senna podía encomendarse para batir a los Williams, inalcanzables en condición de pista normal. El agua bajó de forma torrencial, una hora antes de la partida, y el paulista esculpió su obra magnífica. Una opaca largada, en la que Michael Schumacher (Benetton) se adelantó a él, resultó una inyección. A la salida de Redgate (la curva 1), el brasileño recuperó la posición; avanzó sobre Karl Wendlinger (Sauber) en la serpenteante y veloz Craner y al llegar a la trepada de Mc Lean's ya estaba bajo la nube de spray que levantaba Hill. Solamente quedaba Prost, al que rebasó en la horquilla de Melbourne para terminar la primera vuelta al frente del pelotón. "El minuto inicial de la carrera fue tan impresionante que se sentía que el Gran Premio ya había terminado; Senna, en su momento más majestuoso, hipnotizó con su conducción.", publicó la prestigiosa revista Autosport. "Estoy sin palabras, ¡realmente estoy en la luna! Conducir con [neumáticos] slicks en condiciones húmedas y muy resbaladizas demanda un esfuerzo tremendo, pero son apuestas y tomar riesgos vale la pena", señaló Senna en la rueda de prensa.