Masters de Augusta: el mexicano Abraham Ancer planta la bandera del golf latinoamericano

Alejo Miranda
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El colorido que ofrece Augusta National en su fecha habitual a mediados de abril cambió por un dorado otoñal que, cuando se conjuga con el temprano atardecer, devuelve una postal tan o más conmovedora que en el esplendor de la primavera. Muchas cosas son distintas en este Masters, menos su prestancia.

En ese Olimpo del golf, donde el dios Tiger Woods defiende el título y busca su sexto saco verde, Abraham Ancer pone en lo más alto la bandera del golf latinaomericano y, en particular, el mexicano. La tormenta del jueves retrasó todo y ayer no se pudo completar la segunda vuelta por falta de luz, pero Ancer amaneció hoy como uno de los cuatro punteros del tercer Major del año, junto con el Nº 1 del mundo Dustin Johnson, el Nº 3 Justin Thomas y el australiano Cameron Smith, con -9. Ahí nomás aparece el colombiano Sebastián Muñoz (-6).

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Desde siempre fue la Argentina la encargada de sacar la cara por la región en los escenarios más destacados. Ya no está sola. El Turco Ancer, como lo conocen sus compatriotas en el tour (los norteamericanos le dice Abe, como a Lincoln) terminó por la mañana del viernes la primera vuelta con 68 golpes, récord para un mexicano en el Masters. De inmediato completó los segundos 18 hoyos, donde quebró su propia marca: 67 para estacionarse en lo más alto del tablero.

La actuación de Ancer no hace más que reafirmar el momento de gloria que atraviesa el golf mexicano, que la semana pasada festejó con la conquista de Carlos Ortiz en Houston, donde se convirtió en el primer golfista de su país en ganar en el PGA Tour en 42 años, el tercero en la historia. El último había sido Victor Regalado, en 1978, y el anterior, César Sañudo.

La influencia de la ex número 1, Lorena Ochoa

Aunque si se habla de golf mexicano, el referente es la ex Nº 1 del mundo Lorena Ochoa, a quien el propio Ancer reconoce como influencia. "Lo dije desde que empecé mi carrera, Lorena Ochoa fue la que me motivó mucho a mí para llegar aquí. Fue la que me abrió los ojos en que podemos llegar al PGA Tour, podemos estar al tope del ranking mundial", declaró Ancer. "Carlos [Ortiz] también. Siento que todo esto que vamos haciendo debe ayudar al golf mexicano. Sé que hay muchísimos más compañeros que tienen el nivel para estar aquí. El golf mexicano y latinoamericano están creciendo y esperemos poco a poco incrementar el número de jugadores en el PGA Tour".

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En busca de su primer éxito, Ancer viene de una gran temporada: terminó 18º en el Tour Champions y consiguió cuatro Top 10. Y en lo poco que va de ésta ya tiene un cuarto puesto.

La avanzada latinoamericana en el Masters se completa con el colombiano Muñoz, que explotó la pasada campaña con el título en el Safeway Open y el 8° puesto en el Tour Championship. El tercero es el aficionado argentino Abel Gallegos. El joven de 18 años, que accedió gracias a que ganó el Latin America Amateur Championship en febrero en Mayacoba, México, está viviendo un sueño. Ayer mejoró notablemente respecto de la primera vuelta (+7) y todavía con siete hoyos por jugar estaba en +10 para el torneo, con tres bogeys y ocho pares.

Lamentablemente, por haber contraído Covid no pudo estar el chileno Joaquín Niemann, que había jugado su primer Masters en 2018, también a través del LAAC y ahora, ya con un título en el bolsillo y protagonista todas las semanas en el Tour, iba a hacer su primera aparición como profesional.

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Otra de las historias de las dos primeras vueltas es la del alemán Bernhard Langer, que a los 63 años anotó 68 en los primeros 18 hoyos y con -3 en total se convirtió en el jugador más veterano en pasar el corte. Con ocho hoyos por jugar, Tiger se mantenía -4. En cambio, quien todavía debe pelear por estar el fin de semana es el campeón del US Open Bryson DeChambeau. El Bombardero, que perdió una pelota en el rough del hoyo 3 (triple bogey), está +1, con seis por jugar.

De haber habido público, eso no habría ocurrido. Es una de las tantas cosas que hacen único a este Masters. El corte estaba proyectado en par; de concretarse sería el más bajo en la historia del certamen. La torrencial lluvia del jueves a la mañana ablandó la cancha y los greens se volvieron mucho más receptivos. Las marcas que dejaban las pelotas al aterrizar son elocuentes. Se espera que las condiciones se pongan más demandantes el fin de semana.

Sin gente, sin tribunas, sin flores. Con el mexicano Abraham Ancer peleando arriba.