Masters de Augusta. Lee Elder: el inspirador de Tiger Woods que derribó barreras raciales y tuvo su reconocimiento

Gastón Saiz
·5  min de lectura

Conservador, elegante y excluyente. Augusta National, el club que organiza el Masters, se ha mantenido durante mucho tiempo con una política implacable, que dejó entrever claramente medidas racistas y machistas. El torneo, que se jugó por primera vez en 1934, no extendió una invitación a un competidor negro hasta 1975, tampoco admitió a su primer miembro negro hasta 1990 y no ofreció membresía a mujeres hasta 2012, entre las que sobresale la ex secretaria de Estado Condoleezza Rice. Además, solo se empezó a organizar un Masters femenino desde el año pasado, pero amateur.

Al compás de la gloria de los campeones, la entidad del estado de Georgia fue consolidando su influencia, tomó mucha fuerza en el mundo del golf y, siempre dentro de su burbuja, dictó con mano de hierro una filosofía que hizo cumplir por décadas. Sin embargo, los nuevos tiempos obligaron a Augusta National a reivindicarse en varios sentidos para no quedar fuera de época. Ahora, en momentos de repetidas protestas raciales en los Estados Unidos, el club decidió honrar a Lee Elder, que desde 2021 animará las clásicas salidas de honor junto con Jack Nicklaus (80) y Gary Player (85).

Justamente Elder fue aquel primer golfista afroamericano que se probó en el campo de magnolias y azaleas en 1975, en una de las seis conquistas de Nicklaus. Entonces, se lo consideraba un intruso dentro de un field de jugadores blancos. "Ser invitado ahora para volver al primer tee y unirme a Jack y Gary en el Masters del próximo año significa mucho para mí", comentó Elder, de 86 años y nacido en Dallas, justamente en el año de la creación de este major.

Siendo el menor de 10 hermanos, su vida estuvo cruzada por el dolor desde sus primeros años: con tan solo 9, su padre murió en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial y su madre, víctima de la depresión, falleció meses después. Una mudanza a Los Angeles con su tía lo llevó a trabajar como caddie y, por necesidades económicas, a abandonar la escuela. El golf delinearía su día a día: conoció a su futura esposa, Rose Harper, en un torneo en Washington. Se casaron en 1966 y, luego de un tiempo, Rose abandonó su carrera golfística para transformarse en manager de su marido.