¿Años de mascarilla y distancia social? Esto dice una importante experta británica

M. J. Arias
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Una de las mayores incertidumbres de la pandemia del coronavirus y que más estragos causa en el estado de ánimo de la población es la fecha de fin de la misma. Más de un año después de ser declarada y con los planes de vacunación avanzando, sigue siendo una de las grandes incógnitas a despejar. No hay fecha para la vuelta a la normalidad y las palabras de una prestigiosa epidemióloga británica son un golpe de realismo para quienes estén agotados de la mascarilla y la distancia social. Mary Ramsay pronostica que pueden quedarse durante años.

People around the world wearing face masks to protect themselves and others during Coronavirus pandemic
People around the world wearing face masks to protect themselves and others during Coronavirus pandemic

Ramsay es jefa de inmunización de Public Health England y una de las voces autorizadas de la pandemia en Reino Unido. Según recoge la BBC en su portal de noticias, esta doctora británica ha explicado que una buena parte de la población se ha acostumbrado ya a medidas como llevar mascarilla o mantener la distancia social y que estas podrían prolongarse en el tiempo por precaución y mayor seguridad.

“La gente se ha acostumbrado a esas restricciones de nivel inferior ahora, puede vivir con ellas y la economía aún puede continuar con esas restricciones menos severas”, ha puntualizado. De ahí que considere que “durante unos años, al menos hasta que otras partes del mundo estén tan vacunadas como nosotros y los números hayan bajado en todas partes” podrían mantenerse. No será, en su opinión, hasta que se den las dos circunstancias mencionadas que “podremos volver muy gradualmente a una situación más normal”.

Tanto usar esta barrera de protección física como la distancia son dos medidas impuestas a raíz de la crisis del coronavirus que ni siquiera la recepción de la vacuna ha eliminado para los inmunizados. Es algo en lo que han insistido desde que se comenzaron a poner las primeras dosis tanto autoridades sanitarias como expertos: haber sido vacunado no implica dejar de cumplir con las medidas.

Lo que comenta Ramsay es que el levantamiento de cada restricción o la eliminación de cada decisión impuesta para frenar los contagios ha de ser estudiada con detenimientos antes de eliminarse. “Es muy importante que no nos relajemos demasiado rápido (…) Tenemos que mirar con mucho cuidado antes de que se levante cualquiera de estas restricciones”, ha puntualizado

Y sus palabras no hacen referencia solo a mascarillas y distancia, que podrían quedarse durante años, también ha hecho hincapié en sus declaraciones en la vuelta de los eventos multitudinarios de manera segura y controlada.

Algunos compañeros de Ramsay también se han pronunciado en ese sentido. Sir Patrick Vallance, asesor científico del Gobierno de Boris Johnson, ha señalado que es probable que las mascarillas deban ser usadas en situaciones concretas si aumenta el número de contagios en situaciones como el invierno.

En España, la viróloga e investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Margarita del Val, ya avisaba de lo mismo hace algún tiempo. En declaraciones recogidas por Economía Digital en octubre del año pasado, señalaba que, siendo “optimista” quedaban al menos dos años más de uso de mascarillas. Al menos hasta 2022.

En una entrevista hace solo unas semanas en 20 Minutos, Del Val no se aventuraba a dar una fecha concreta, pero si respondía sobre cuándo podrá dejar la población de usar mascarillas que “cuando sepamos cómo de protegida está la población vulnerable, podremos empezar a ver qué medidas se toman. Pero, para eso, nos quedan bastantes meses de campaña de vacunación todavía. Entonces, podremos empezar a ver, no significa que podamos dejar de utilizarla”.

La investigadora aprovechó la pregunta del periodista para recordar que ahora mismo resulta fundamental “preocuparse no solo por la mascarilla -que hay que llevarla bien ajustada-, sino por la ventilación. En invierno, la mayor fuente de contagio es el virus que se acumula en los aerosoles en 10-15 minutos en un sitio mal ventilado donde hay una persona respirando. Eso lo estamos haciendo mal, salvo en algunos ámbitos como la docencia y ciertas empresas. En hostelería, por ejemplo, no está extendido el uso de los marcadores de CO2, con lo que no sabemos si se está ventilando bien”.

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