Marcone, el jugador que se mira en el espejo de Alfaro y podría llegar a Boca

Goal.com
El ex-Cruz Azul se sinceró y reveló que el nuevo técnico nacional lo tenía contemplado para su proyecto.

Iván Marcone rechazó invitación de Tata Martino para jugar con la Selección mexicana

El ex-Cruz Azul se sinceró y reveló que el nuevo técnico nacional lo tenía contemplado para su proyecto.

Cada vez que a Iván Marcone se somete a un ping pong durante una entrevista y le piden que elija un entrenador, el mediocampista central no duda en su respuesta: "Gustavo Alfaro". El DT de Boca, q ue lo pidió como refuerzo para el Xeneize y está cerca de tener su deseo cumplido , es el hombre que sentó las bases para que el volante se convirtiera en el jugador que es actualmente y uno de los que logró sacarle su mejor rendimiento, junto a Jorge Almirón.

Alfaro y Marcone se conocieron hace más de diez años, en Arsenal, cuando el técnico hacía historia al ganar la Copa Sudamericana con el conjunto de Sarandí y el futbolista se destacaba en las Divisiones Inferiores del club del Viaducto. Fue Lechuga el que, a principios de 2008, promovió a Primera al -por entonces- juvenil y le dio la chance de empezar a entrenarse con el plantel, aunque no llegó a hacerlo debutar antes de su partida al final de la temporada 2007/08: el estreno oficial del mediocampista se dio en octubre de aquel año, cuando al frente del Arse ya estaba Daniel Garnero.

Dos años pasaron hasta que los caminos de ambos volvieron a cruzarse, otra vez en Sarandí: Alfaro regresó al club y se encontró con un Marcone completamente asentado en Primera, al que supo moldear a su imagen y semejanza. "Destaco mucho de aprender con él en lo humano. En lo futbolístico aprendí mucho tácticamente, sobre el orden, la concentración, la estrategia. La base que me dio Gustavo fue fundamental para después ir adquiriendo experiencias", reconoció el volante en 2017, en una entrevista con el blog Centrojás.

De la mano del DT, el mediocampista ganó el Clausura 2012, la Supercopa Argentina 2012 y la Copa Argentina 2013. Durante los 4 años que duró el ciclo, no faltó casi nunca: jugó 162 de los 181 partidos que dirigió Alfaro y en 161 fue titular. A partir del gran nivel que mostró el jugador, estuvo cerca de pasar al fútbol español en un par de ocasiones: en 2015, incluso, se llegó a confirmar su préstamo en Getafe, pero una semana después del anuncio fue dado de baja por los problemas económicos del conjunto madrileño.

Su salida del Viaducto, finalmente, se dio rumbo a Lanús, donde volvió a destacarse de la mano de Jorge Almirón. En el Granate, en 2016 Marcone ganó el torneo de Transición 2016, la Supercopa Argentina y la Supercopa del Bicentenario y llegó a la final de la Copa Libertadores 2017. Por su muy buen nivel, Edgardo Bauza lo convocó a la Selección y lo llevó al banco en el partido frente a Bolivia en La Paz, que sería el último del Patón al frente de la Albiceleste. Tras la llegada de Jorge Sampaoli, no volvió a ser tenido en cuenta: su deseo de llegar a Boca tiene que ver, en buena medida, con la chance de volver a sentirse cerca del combinado nacional.

A mediados de 2018, cuando parecía que se cumplía su sueño de ponerse la camiseta de Independiente, el club por el que nunca ocultó su fanatismo, finalmente fue transferido a Cruz Azul por 4 millones de dólares: apenas seis meses en la Máquina Cementera la bastaron para ser elegido como el mejor jugador de la Liga MX. A los  29 años y con la madurez necesaria, Marcone se prepara para volver a encontrarse con el entrenador que lo moldeó: las expectativas no pueden ser más grandes.

Qué leer a continuación