Exclusiva full

La Libreta de Van Gaal
·4  min de lectura
Manu Carreño
La Cartuja se va, La Cartuja se queda.

El pasado viernes, Pantomima Full dedicó al periodismo deportivo su sátira semanal: ese minuto viral en el que construyen un arquetipo a partir de sandeces que todos hemos oído —si no dicho— alguna vez.

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Hay quien opina que el retrato, esta vez, se les quedó corto. Yo creo que lo clavaron, aglutinando en un mismo personaje clichés tan dispares como el panenkita, el rancio, el flipao… En todo caso, el vídeo nos regaló un frame al que seguro que en adelante daremos buen uso. Se lo pego aquí, para que con ayuda del botón derecho del ratón puedan guardarlo en la carpeta que deseen, siempre que les quede a mano.

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Que las exclusivas no tienen por qué ser verdad es algo que ya sabemos desde hace tiempo. Estas noticias no sólo permiten sacar pecho a los medios sino que son capaces de cambiar la carrera de un periodista y marcan la diferencia entre las estrellas del negocio y el pelotón de los mediocres. Son cosas muy serias y no pueden quedar sujetas a si lo que se cuenta es cierto o no.

El pasado miércoles, la web de Deportes Cuatro publicó a mediodía que la final de la Copa del Rey entre Athletic y Real Sociedad se jugará con un 20% o 25% de público. El notición fue replicado también por la Cadena Ser, y en ambos medios citaban expresamente al hombre que se había hecho con semejante ‘scoop’: Manu Carreño. En la sobremesa televisiva, Carreño abrió por supuesto su programa con una conexión con La Cartuja, una encuesta callejera a aficionados… Y por supuesto, recordando que la noticia la habían “adelantado” ellos.

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Unas horas más tarde, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, desaconsejó de forma rotunda la presencia de público en el partido, así que por la noche ahí teníamos a Carreño, esta vez en ‘El larguero’ de la Ser, echando mano del asterisco. “Ha sido un día de locos”, comenzó sus explicaciones, como ese amigo que te pone en guardia ante una milonga inminente con un “No te vas a creer lo que me ha pasado”. Entre líneas, Carreño vino a citar su fuente —en singular, por supuesto— cuando dijo que Luis Rubiales estaba deseando apuntarse el tanto de volver a meter público en un estadio, pero que la decisión no era de la RFEF sino de las autoridades autonómicas. Citó hasta un informe favorable de la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía: “Si alguien tiene duda de ese informe, lo colgamos ahora mismo en la web de la Cadena Ser”, alegó Carreño, como diciendo: “A mí que me registren”. No debía de contar con que el gobierno tuviera algo que decir, claro. Así que, al acabar el día, la noticia contada por la mañana había duplicado sus opciones: tal vez se jugara con público o tal vez no.

Al día siguiente, jueves, la RFEF confirmó en nota oficial que la final se jugará sin público. Carreño abordó el tema en ‘El larguero’, porque algo había que decir, aunque fuera cuando había transcurrido ya cerca de hora y media de programa. Como era de esperar conociendo sus antecedentes, no hubo disculpas ni autocrítica. En su lugar, lamentó la improvisación y la falta de diálogo constantes del fútbol español y vino a culpar a la RFEF de filtrarle las noticias sin contrastar. Tampoco de forma muy enérgica, claro, no vaya a ser que en el próximo EGM no haya felicitación de Rubiales: «Finalmente no habrá público. ¡Vaya tela! A ver si la próxima vez se hacen mejor las cosas. Uno se emociona al conocer el informe, a lo mejor antes de tiempo, y hay que ser más prudentes».

Una pantomima de exclusiva. Una exclusiva full.

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