México no puede conTrinidad y Tobago

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CIUDAD DE MÉXICO, julio 10 (EL UNIVERSAL).- México inició mal, muy mal la Copa Oro.

El resultado, empate a cero goles con Trinidad y Tobago fue lo de menos, lo grave fue el terrible golpe que sufrió Hirving Lozano, por lo que fue mandado al hospital y los gritos de carácter homofóbico que se presentaron y que provocaron que el juego fuera detenido en dos ocasiones, lo que puede traerle serias consecuencias a la FMF y la Selección.

No habían pasado ni quince minutos de juego cuando el partido cambió a México, que lleno de coraje se fue por el gol y por la venganza, y tratando de desquitarse de la salida de su estrella a base fuerza y poca sapiencia y futbol.

Con el paso del tiempo fue que el cuadro mexicano se tranquilizó, intentado por todos lados, por todos los sectores, con remates de Funes Mori, Herrera, Corona, y después Orbelín que entró de cambio, todos o la mayoría, rechazados por el portero Marvin Phillips.

El tiempo pasó, llegó a los 90 minutos, pero se agregaron siete de descuento. Entonces vino un centro de Jesús Gallardo, que fue rematado por Funes Mori para el gol, que fue anulado por fuera de lugar.