Máxima tensión en Vallecas

Agencia EFE
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Madrid, 12 feb (EFE).- El Rayo Vallecano ha retomado este miércoles los entrenamientos para preparar el partido frente al Tenerife bajo un ambiente de máxima tensión. Lo que se está generando entorno al 'caso Advíncula' está dejando debilitado a todos los estamentos del club en un momento crucial de la temporada.

Hace unos días Paco Jémez reconoció que llevaba tres meses sin hablar con el presidente Raúl Martín Presa y que sus demandas sobre refuerzos para apuntalar el equipo para intentar el ascenso no se habían cumplido por parte de la dirección deportiva. Es más, sentía que su plantilla se había debilitado con la venta de Adrián Embarba.

A nivel extradeportivo, esta semana LaLiga anunció la apertura de una información reservada al Rayo Vallecano para determinar si se había producido alguna conducta sancionable en sus pagos al defensa peruano Luis Advíncula, ante una comunicación de la agente del futbolista al respecto a finales del mes pasado.

Tras ese anuncio de LaLiga, el propio futbolista emitió un comunicado negando que hubiese denunciado al Rayo en relación a sus honorarios y asegurando que Arancha Mérida no era su representante.

El siguiente paso lo dio el Rayo Vallecano, que dijo estar viviendo un intento de "extorsión" y se pronunció de manera oficial con un comunicado "rechazando rotundamente la denuncia que ayer la prensa difundió presentada por Arantxa Mérida diciendo actuar en nombre del jugador Luis Advíncula".

La realidad del asunto queda reflejada en un audio hecho público en el que los supuestos representantes de Advíncula piden al director deportivo, David Cobeño, la regularización en España de esos supuestos pagos al jugador, que también se manifiesta en la conversación sobre Ronald Baroni, el intermediario titular de la cuenta en Panamá dónde se realizan los presuntos pagos.

"Tratad de no decirle nada a él. El cree que todo está bien, yo quiero que él siga pensando que todo está bien ¿me entiendes? Como él piensa que todo está bien, él me va a pagar", confiesa Advíncula.

El último capítulo de este serial lo ha difundido también la Cadena Ser con un audio en el que se escucha a Advíncula hablando con el director deportivo, David Cobeño, de Paco Jémez.

"Yo sé que no soy un jugador de su gusto", dice Advíncula, a lo que responde Cobeño: "Ha sido mi entrenador cuatro años y he sido capitán con él. Actúa por impulsos y a su interés".

Después prosigue Cobeño con un comentario sobre el técnico del Rayo: "A lo mejor con Míchel sí iba un poco y le daba mis consejos, con Paco prefiero que se dé la hostia él solo, porque si no me van a decir que soy yo el culpable".

Bajo este ambiente enrarecido y de tensión, el Rayo Vallecano afronta esta semana un importante partido frente al Tenerife. Tiene 35 puntos y está a cinco de la sexta plaza que marca la promoción, un objetivo deportivo del que no se quiere desviar la plantilla.

Aún así, esta temporada los asuntos extradeportivos están marcando una campaña que, a falta de cuatro meses para concluir, se está haciendo demasiado larga.

Desde que comenzó el curso por Vallecas se ha vivido una huelga de animación de los aficionados de tres meses, las continuas reivindicaciones de Paco Jémez pidiendo refuerzos que no llegan, la crisis institucional y social montada a raíz del aplazamiento del partido con el Albacete por los gritos a Zozulia y ahora unos supuestos pagos de una comisión por un jugador a través de una cuenta en Panamá y los comentarios del director deportivo sobre el técnico de la primera plantilla.

David Ramiro

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