La Máquina arrolla a los Gallos en una noche de redención celeste

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Ramón Treviño

CIUDAD DE MÉXICO, enero 31 (EL UNIVERSAL).- Al Cruz Azul le regresó la memoria, le regresaron las ganas, le regresó el futbol.

El rival no fue de prosapia y se dirá que la goleada demerita al haber sido contra el Querétaro, pero si el lunes pasado ante Pachuca se ganó traicionando la historia, ahora se ganó porque se tenía que hacerlo por 4-1. Todo le salió por nota a La Máquina, que en el primer tiempo ya había liquidado el juego con goles de Adrián Aldrete (23’), Orbelín Pineda (35’) y Jonathan Rodríguez (44’), a este último le supo a redención, porque pagó con suspensión y multa su "noche loca" tan criticada.

Los Gallos acortaron el marcador a 2-1 con un tanto de Ángel Sepúlveda (41’), pero ya en la segunda parte Elías Hernández (73’) también revivió, luego de gran servicio del Cabecita.

Noche de reapariciones, porque Bryan Angulo volvió a la cancha, después de haber estado en Tijuana todo un año.

Juan Reynoso cambió la formación, ya no fue la timorata línea de cinco que mostró contra Pachuca, ahora se fue ofensivo y se acomodó con unos Gallos que bajo las órdenes de Héctor Altamirano tienen en el ADN el ataque como principal orden. En un juego abierto, la calidad del plantel cementero fue suficiente. Dos triunfos consecutivos hacen salir a los cementeros de su crisis de inicio de torneo. Ahora sólo falta que sus refuerzos, Walter Montoya y Guillermo Pol Fernández sean debidamente registrados.