Loeb se despide de la posibilidad de ganar el Dakar 2021

Sergio Lillo
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El regreso de Sébastien Loeb al Dakar no ha sido como el francés esperaba. El nueve veces campeón del mundo de rallies recibió un balde de agua fría ya en la etapa 5, donde se dejó 50:18 en meta tras sufrir tres pinchazos y perderse junto a Carlos Sainz en los primeros kilómetros. 

Pero este viernes, en la sexta etapa, de Al Qaisumah a Ha'il (recortada a 348 km de especial), Loeb sufrió un golpe definitivo.

Pasado el km 97 de la especial, tras haber marcado el quinto mejor registro –a 37 segundos de Sainz en los primeros 48 km–, el francés destrozó un brazo de la suspensión de su nuevo BRX Hunter T1 del Bahrain Raid Xtreme gestionado por Prodrive. 

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Así, él y su copiloto, Daniel Elena, están esperando a que el camión de asistencia del equipo llegue a donde se encuentran para iniciar las reparaciones y poder continuar hasta meta.

El objetivo de Prodrive sigue siendo sumar kilómetros en su nuevo vehículo, que vio la luz el pasado mes de octubre, tras los retrasos provocados por la COVID-19 desde marzo de 2020. 

Loeb marchaba 10º de la general hasta este jueves, a 1h40:07 de Stéphane Peterhansel, líder de la carrera. 

Tras la etapa 5, el francés aseguró: "Este Dakar se basa mucho en la navegación. En mi primer Dakar, un piloto podía marcar la diferencia conduciendo en las pistas y el pilotaje era clave. Ahora, la diferencia que puede hacer por ir rápido es muy pequeña, en comparación con lo que perdemos buscando Way Points".