Linares sale a protestar por la paliza de dos agentes a un hombre y su hija y la Policía responde con balas de goma

Desde la Redacción
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La protesta de los vecinos de Linares en la puerta de la comisaría de Policía. (Fuente. Twitter/@ManuB72179071)
La protesta de los vecinos de Linares en la puerta de los Juzgados. (Fuente. Twitter/@ManuB72179071)

Linares está en pie de guerra contra el cuerpo de Policía Nacional de la ciudad tras la paliza propinada por dos agentes fuera de servicio a un hombre acompañado de su hija de 14 años, a la que también golpearon. A pesar de que los agentes han sido detenidos, los vecinos han salido enfurecidos a protestar y la Policía ha cargado contra ellos con pelotas de goma la manifestación pacífica tornándola en un campo de batalla, según apuntan varios vecinos en Twitter.

Uno de los policías implicados es el subinspector la comisaría de Linares. Toda la pelea quedó grabada y se originó por un choque físico fortuito en la puerta de un bar. Camareros y varios de los presentes intentaron parar a los dos agentes pero fue imposible impedir que saliesen a buscar corriendo al hombre para propinarle una paliza. La hija menor de este intento defender a su padre ante la brutal agresión y fue igualmente golpeada.

El incidente dejó a la víctima con el rostro totalmente desfigurado y la imagen se ha difundido generando mayor crispación. Tampoco ha ayudado la actitud de uno de los agresores que, según los testigos, “tenía las manos llenas de sangre y se chuleaba y bailaba”.

Incluso se acercó a increpar al cuñado de la víctima, que le grababa con su teléfono móvil mientras hablaba con sus compañeros del cuerpo sobre lo sucedido, y sobre la agresión a su sobrina de 14 años afirmó que le había pegado “porque se ha metido donde no tenía que meterse”.

Las protestas comenzaban de manera pacífica en las puertas de los Juzgados. La presión social ya era tanta que se tuvo que trasladar a los dos agentes a Jaén para que declarasen por videoconferencia.

Pese a que los vecinos tan sólo manifestaban su rabia verbalmente contra lo acontecido, la Policía respondió cargando contra la multitud para dispersarla, usando como sus compañeros implicados en el hecho la brutalidad como solución.

Mas allá de los porrazos ante unos vecinos, entre los que se pueden ver niños y personas mayores, que no oponen resistencia, lo más preocupante llegó cuando empezaron a disparar balas de goma. La respuesta de la multitud fue la vía violenta. Empezaba una batalla campal que seguro va a dar mucho más de lo que hablar.

Una vez que el terror se ha apoderado de las calles de Linares, los más jóvenes son los que se han quedado enfrentándose a la Policía en los alrededores de la comisaría. Y, los que aprovechan cualquier causa para usar la violencia, han comenzado también a destrozar mobiliario urbano.