La Liga de Campeones analiza implementar una eliminatoria final de cuatro equipos en una sola ciudad

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OPORTO, Portugal — El verano pasado, cuando el coronavirus arrasaba en Europa, los líderes del órgano rector del fútbol europeo se reunieron para encontrar una manera de salvar la Liga de Campeones, una de las competiciones más populares del deporte y una de las mayores fuentes de ingresos para sus clubes de élite.

Con las fronteras cerradas para todo, excepto los viajes esenciales, el formato tradicional de ida y vuelta de la Liga de Campeones fue abandonado y remplazado por un torneo eliminatorio de ocho equipos disputado en una sola ciudad: Lisboa, Portugal. El nuevo formato, nacido de la crisis, fue un éxito y produjo partidos emocionantes, con jugadas brillantes y enormes audiencias televisivas en todo el mundo.

De hecho, los cambios resultaron tan populares entre los organizadores de la Liga de Campeones que están considerando seriamente incorporar algunos de manera permanente.

Mientras el Chelsea y el Manchester City se preparan para enfrentarse el sábado en la final de esta temporada, los líderes del órgano rector del fútbol europeo, la Unión de Federaciones Europeas de Fútbol, que dirige la Liga de Campeones, se preparan para presentar un plan con el fin de cambiar el formato de las etapas finales de la competencia. Se han apoyado en un concepto de “semana de campeones” en el que las dos semifinales, en las que el ganador se lleva todo, y la final se jugarán en la misma ciudad y se complementarán con un calendario de conciertos, juegos y otros eventos.

Los directivos de la Liga de Campeones se negaron a discutir los cambios propuestos esta semana, pero las entrevistas con varios funcionarios involucrados en las conversaciones confirmaron que esa idea está siendo considerada seriamente. Los ejecutivos hablaron bajo condición de anonimato porque no han discutido formalmente la idea con los clubes que se verían afectados por los cambios.

El concepto de la propuesta conocida como Semana de los Campeones, que produciría el drama concentrado en el último fin de semana de un torneo de tenis o en la final a cuatro del baloncesto universitario, ya se ha considerado antes. Los líderes del fútbol llevan años mirando con envidia la gestión de la NFL del Supertazón con la esperanza de emular su semana de festividades previas al partido para su propio evento especial. Pero temerosos de alterar las tradiciones del fútbol y de poner en peligro los ingresos por la transmisión al eliminar dos partidos de semifinales, han evitado hacer cambios importantes.

Hasta que la pandemia lo cambió todo.

Las conversaciones sobre una semana de campeones ganaron impulso después del evento de emergencia del año pasado realizado en Lisboa. Los ejecutivos de los clubes participantes hablaron de manera positiva sobre el evento y revisaron los datos que mostraban que las audiencias televisivas se mantuvieron con un formato de eliminación simple en un sitio neutral para los juegos más importantes.

Para la UEFA, que ya ha anunciado los cambios más fundamentales en el formato de la Liga de Campeones en una generación, hay un cálculo financiero importante. Las semifinales de la Liga de Campeones, que actualmente se juegan en partidos de ida y vuelta en los estadios locales de los participantes, son algunos de los activos televisivos más deseados en el fútbol.

“Al final del día, estás hablando de eliminar dos partidos entre dos de los cuatro mejores equipos de la competencia”, dijo Julian Aquilina, analista de televisión de la empresa de investigación Enders Analysis.

Sin embargo, según altos ejecutivos de la UEFA, las audiencias estimadas para las semifinales son lo suficientemente grandes como para mitigar la mayoría de las pérdidas que resultarán de eliminar los partidos de vuelta. Lo más probable es que el cambio sea aplaudido por los líderes de las ligas nacionales de Europa, que durante mucho tiempo se han quejado de la invasión en el calendario del fútbol de más y más juegos europeos, y posiblemente incluso por los defensores del creciente fútbol femenil, si se reprograma su propia final de exhibición en un escenario más grande como parte de una celebración de una semana.

El plan probablemente incorporaría otros eventos, incluidos conciertos, juegos de leyendas y una final juvenil, que se llevarán a cabo en la ciudad anfitriona. La semana culminaría, como siempre, en la final de la noche del sábado.

“A los patrocinadores les encantará”, dijo Tim Crow, un consultor que ha asesorado a varias empresas importantes involucradas en eventos como la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos. “El modelo del Supertazón es así: no se trata del juego, se trata de la semana”.

Crow dijo que el formato actual del evento significa que la atención generalmente cambia al desenlace de la Liga de Campeones solo el día antes de la final.

“De esta manera, tienes un periodo de activación mucho más concentrado y más largo”, dijo. “Lo importante en los deportes en este momento es aterrizar en algún lugar y pasar tiempo concentrado allí. Esto es mucho de su tiempo; le da mucha más profundidad”.

Cualquier cambio no entraría en vigor hasta al menos el año 2024, cuando comience el nuevo formato de la Liga de Campeones. La UEFA no sería el primer órgano regional en reestructurar su campeonato de clubes más importante; la Concacaf, el órgano rector del fútbol en América del Norte, Centroamérica y el Caribe, anunció recientemente que abandonaría una final de clubes de dos partidos como parte de una serie de cambios.

La semana pasada, la UEFA publicó un análisis financiero que predijo que los clubes de primer nivel del continente sufrirían pérdidas por más de 8000 millones de euros (casi 10.000 millones de dólares) como resultado del coronavirus. El Manchester City, campeón de la Liga Premier, ha atribuido una pérdida de casi 180 millones de dólares a la pandemia, mientras que el campeón italiano, el Inter de Milán, que recientemente aseguró su primer título nacional en una década, ahora se enfrenta a una liquidación para llegar a fin de mes.

Frente a la crisis de liquidez en todo el continente, y tal vez como una rama de olivo para los antiguos rebeldes, la UEFA ha entablado conversaciones con dos fondos de capital privado para recaudar hasta 6000 millones de euros en financiamiento de rescate para clubes europeos. El dinero se tomaría prestado con cargo a los futuros ingresos, incluidos los miles de millones producidos anualmente por la Liga de Campeones, y se proporcionaría a los clubes a través de un sistema de calificación basado en su probabilidad de reembolsarlo mediante su participación en las competiciones más importantes.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2021 The New York Times Company