Liga de las Américas: Quimsa estuvo siete meses inactivo, venció a San Lorenzo y Flamengo y es el campeón continental

Alejandro Panfil
·4  min de lectura

No hay mejor manera de volver a la actividad oficial después de muchos meses de pausa que ser campeón. Y esa sensación de alivio, euforia y, sobre todo, gloria, está en Quimsa, que venció por 92-86 a Flamengo en Uruguay en la final de la Liga de las Américas, o Basketball Champions League Americas, y logró el segundo título internacional de su historia, que tenía el de la Liga Sudamericana 2009 (conseguido ante Libertad, de Sunchales).

Sin público, sin prensa, con mucho hincapié en la limpieza constante de la pelota y la particularidad de los asientos para los tiempos muertos en los fondos de la cancha, se realizó en Montevideo la final de América a partido único, en la que Quimsa, con determinación y hambre de victoria, se sacó de encima a un peso pesado, que había sido campeón continental en 2014. El club de Santiago del Estero venía de eliminar al bicampeón San Lorenzo el martes en Obras Sanitarias, en el primer partido de básquetbol en siete meses en la Argentina.

La definición entre Quimsa y Flamengo tuvo lugar el Antel Arena, de la capital uruguaya, un escenario de estilo NBA de los que no hay en el territorio argentino. Fue inaugurado en 2018, tiene capacidad para 15.000 espectadores y habría costado más de 100 millones de dólares. Allí, "La Fusión" le dio más aire a la Argentina en el duelo de clubes con Brasil, ya que, si se considera a la "Champions League" una continuidad de la Liga de las Américas, éste fue el sexto cetro continental -tercero consecutivo- de equipos que protagonizan la Liga Nacional (Peñarol 2008 y 2010, Regatas Corrientes en 2011 y San Lorenzo en 2018 y 2019), mientras que Brasil quedó en cuatro consagraciones (Brasilia 2009, Pinheiros 2013, Flamengo 2014 y Baurú 2015).

Luis Scola en Italia. El secreto de la eterna juventud: es el goleador de la Liga a los 40 años

Quimsa compartió la zona B de la etapa de grupos con Sesi Franca (Brasil) y Aguada (Uruguay). En los cuartos de final eliminó a Mogi (Brasil), y en las semifinales, a San Lorenzo con el 110-97 del martes en el tercer capítulo de una serie que, por la cuarentena, tardó siete meses en resolverse. El Ciclón, con muchas bajas en ese último encuentro, quedó en el camino mientras intentaba ser el primer tricampeón sucesivo de América.

Salió encendido y determinado el equipo santiagueño en Montevideo, con envión tras su victoria del martes en Buenos Aires. El entrenador de Flamengo, Gustavo de Conti, percibió la dificultad del duelo y, tras terminar 27-19 abajo el primer cuarto, advirtió a los suyos que se metieran en el partido e impusieran su ritmo pensando mejor sus ataques. El conjunto carioca mejoró su imagen pero se fue en desventaja por 50-43 al descanso largo, tras un gran triple del estadounidense-panameño Trevor Gaskins, que llegó a Quimsa para este último tramo de la competencia continental y para la inminente Liga Nacional.

Brandon Robinson, el mejor de la final

En el comienzo del tercer cuarto el equipo santiagueño cometió pérdidas por resbalones y cayó en posesiones largas sin concreciones, automáticamente aprovechadas por el rival. Tanto, que Flamengo empezó el último parcial ganando por 68-63, pero los dirigidos por Sebastián González mantuvieron la tensión y encaminaron a partir de un gran triple de Iván Gramajo para adelantarse a 80-77. A partir de entonces fue decididamente por el trofeo. Lo logró basado en el escolta estadounidense Brandon Robinson, premiado como jugador más valioso (MVP) de la final y autor de 26 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias, 1 robo y 2 bloqueos.

Así, La Fusión hizo historia en un año atípico. Su entrenador valoró el esfuerzo grupal: "Gracias a los jugadores, porque dejaron todo. Nos quedamos siete meses con las ganas, y eran unas ganas bárbaras de ganar. Nunca tuvimos miedo a perder. Sabíamos que no éramos los favoritos, pero hoy estamos cortando las redes", aludió al clásico festejo en el básquetbol. "Ojalá se juegue la Liga Nacional, para que todos puedan laburar de esto. Estamos contentos y hoy nos tocó festejar. A veces se gana, a veces se pierde. Y aunque hubiésemos perdido, ahora estaría contento por el compromiso de mis jugadores", cerró el eufórico DT, consciente de lo valioso que es ser campeón en un año normal y de lo especial que es lograrlo en medio de una pandemia, que en el caso de su plantel, con mil dificultades, se hizo muy cuesta arriba.

Ahora Quimsa es el campeón de América.

La Liga Nacional tiene fecha, aportes estatales en los clubes y una burbuja porteña