El legado Garza, en las manos de Humberto Carrillo

El Universal

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 24 (EL UNIVERSAL).- Humberto Carrillo nació y creció bajo el amparo del personaje del Último Ninja en México, una identidad que guarda con respeto y de cuya esencia se alimenta para enfrentar el reto que ahora vive en la empresa estadounidense WWE. Una aventura en la que ha tenido un ascenso vertiginoso que lo motiva y compromete para mantener en alto el legado de la dinastía Garza.

Con las miradas puestas en su trabajo, era impensable no verlo en el regreso de WWE a México, el próximo 30 de noviembre, una cita para la que está listo. "Me siento contento y bendecido porque es algo por lo que he trabajado mucho. Ansioso para que llegue la fecha de la presentación. He podido escalar a la marca principal, que es RAW, no me la creo, no me ha terminado de 'caer el veinte' pero cada lunes me entrego al cien".

Los reflectores están sobre él pero no lo deslumbran, "siento algo de presión pero no es algo con lo que no pueda trabajar, porque sabemos de lo que somos capaces de hacer sobre el ring y tenemos buenas cualidades".

El apellido Garza pesa, y aunque no aparece con él en las carteleras, lo lleva bien puesto a donde quiera que se para. "Desde que era luchador independiente y antes de debutar; mi tío, mi papá y mi abuelo nos decían que esto era un paso grande, porque teníamos que mantener el nombre de la dinastía Garza. Es algo que estamos consiguiendo tanto mi primo (Garza Jr.) como yo en la WWE, demostrando de lo que estamos hechos. Es duro cargar el nombre porque es un peso grande, y le agregas estar en la empresa más grande del mundo, estar en RAW, luchar ante las máximas estrellas, son muchos factores pero los he controlado".

No lo puede ocultar, está ansioso por llegar a la Arena Ciudad de México, donde hará una mancuerna especial con Caín Velásquez para enfrentar a Luke Gallows y Karl Anderson (The OC). "Caín domina por completo su disciplina, que es el MMA. Y no hace nada mal la lucha libre, se adaptó muy bien. Va a ser una lucha buena y esperamos que la gente salga contenta. Es una pareja con mucha experiencia, saben de sus armas y hay que estar listos para enfrentarlos".

Aguarda una cálida bienvenida de la afición mexicana, la mayoría lo verá trabajar por primera vez, "espero el calor que caracteriza a los mexicanos, que nos reciban con los brazos abiertos y la gente salga contenta con el show, con el objetivo de que WWE regrese con un evento más grande. Es algo por lo que he trabajado y sé que el esfuerzo ha valido la pena y me siento positivo para el futuro".

Volver sin máscara le remueve emociones, pero tiene bien claro que el sacrificio ha sido recompensado. "Fue un poco doloroso dejar la máscara porque en México lo es todo, pero lo platiqué y no me arrepiento de hacerlo. Siento que fue la mejor decisión, aunque el Último Ninja sigue estando en Humberto Carrillo".

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