Lassina Traoré, la joya del Ajax que heredó la clase de su madre futbolista y marcó cinco goles para hacerla sentir orgullosa

Carlos Delfino
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Lassina Traoré es la joya que Ajax está puliendo, la joven estrella detrás de la humillante goleada histórica por 13-0 que su equipo le propinó al VVV Venlo como visitante por la Eredivisie, la liga holandesa. El compañero de los defensores argentinos Nicolás Tagliafico y Lisandro Martínez anotó este sábado más goles que en todo el año y un puñado de meses que lleva en el plantel profesional del club, tras ser ascendido desde la cantera. El centrodelantero convirtió cinco tantos y dio tres asistencias en el juego que registró la mayor paliza en primera división entre conjuntos de las principales ligas europeas.

Como visitante, Ajax hizo que el propio club que padeció su superioridad se tomara con humor lo sucedido publicando en su cuenta oficial de Twitter una imagen en modo de meme del humorista Steve Carrell con la leyenda: "Tenemos un récord...". El principal responsable de haber causado eso fue Traoré, la referencia de área de 1,83m a la que apostó el entrenador Erik ten Hag, de casi su misma estatura. Claro que cuando Lassina nació el 12 de enero de 2001, el hoy DT ya estaba a meses de colgar los botines tras hacer toda su carrera en el fútbol de los Países Bajos.

Nacido en Bobo-Dioulasso, la segunda ciudad en importancia de Burkina Faso, su país, después de la capital Uagadugú, Traoré creció en una región que está delimitada curiosamente por dos cauces del mismo río, el Oue, que le da nombre a la provincia. Es una zona comercial e industrial, con molinos de maní, fábricas de jabón y telas y cosechadoras de algodón. Hay un lago de peces que es sagrado. Y también, claro, el Stade Wobi, donde juega el Rahimo FC, el equipo en el que el delantero dio sus primeros pasos en la liga de su país.

Toda una curiosidad: Lassina es más viejo que el club en el que debutó. Él tenía 10 años cuando Rahim Ouédraogo, una celebridad del seleccionado local, fundó la entidad deportiva que originalmente se dedicaba a formar futbolistas y se profesionalizó en 2015. Traoré vivió ese proceso desde adentro y llegó a jugar un año en la segunda temporada que Rahimo FC compitió en la primera división. Allí fue cuando debutó en la selección mayor, con 16 años y tres meses. Fue un amistoso en Burkina Faso contra Benín, otro conjunto africano, que terminó 1-1. Hizo el gol. Paulo Duarte, el entrenador, siguió confiando en sus cualidades y le respondió con más festejos en los dos juegos siguientes.

Inmediatamente, el atacante ingresó en el radar de Ajax, inicialmente para sumarlo a las divisiones inferiores, incluida la de una sucursal sudafricana. Nunca se reveló el valor del pase. Por la clase y la eficacia fue escalando en la medida que crecían vertiginosamente sus sueños. En la última temporada jugó 13 partidos y anotó cuatro goles. Este sábado, VVV Venlo y su arquero Delano Van Crooy padecieron en su mejor versión al grandote del pelo ensortijado que tiene contrato hasta el 30 de junio de 2022.

"Mi padre fue bueno en el fútbol, pero mi madre era capitana de la selección nacional. Era número 10, tenía buena técnica y era creativa. Siempre pensé que fue la mejor de mi país, y tal vez mis condiciones vienen de ella", sorprendió Traoré hace unos meses al recrear su intimidad. Él es el pequeño al que le permitían ingresar en el vestuario en el entretiempo cuando su mamá jugaba. Su ídolo en la infancia era Ronaldinho.

Sus abuelos fueron más estrictos. Por eso, "mamá jugaba a escondidas cuando era joven", después de salir de su casa con el uniforme escolar. Sus amigos les llevaban la ropa. Su papá no se habló por un año con su propio padre cuando fichó para el club rival del que era fanático el abuelo paterno de Lassina. Lo contó a la página oficial de Ajax el propio futbolista, que vivió con su madre hasta los 7 años, cuando ella se fue a jugar a Francia y le enviaba frecuentemente pelotas y camisetas.

Inquieto, de tranco largo, ambicioso para buscar espacios, potente para defender la pelota de espaldas y solidario para recuperar la pelota o buscar a un compañero mejor ubicado, desquició a los defensores. En la fecha anterior, Ajax también había goleado (5-1 al Heerenveen como local), pero no se sintió decepcionado por no haber convertido ninguno, en su debut como titular esta temporada.

Este sábado, Traoré no sólo pego los cinco gritos, dos en el primer tiempo y tres en el segundo. Además, se le contabilizan tres asistencias, una de ellas la del gol que abrió el marcador: Jurgen Ekkelenkamp la tocó a centímetros de que ingresara, para asegurarla. Lassina fue el autor intelectual. El jugador del dorsal 23 no perdonó nada.

De cabeza, empujándola abajo del arco, aprovechando el rebote largo del arquero o de arremetida tras un centro. La sonrisa no le cabía en todo el rostro al moreno. Las estocadas del burkinés fueron dagas que mutilaron el espíritu del rival, el amor propio de Van Crooy (consolado luego del juego que terminó casi en llanto) y un alerta para Atalanta, el equipo italiano de Alejandro "Papu" Gómez que recibirá este martes a los holandeses por la segunda fecha del grupo D del torneo de clubes más importante de Europa.

"Mi sueño es jugar la Champions League. También, que Ajax y en mi ciudad estén orgullosos de mí. Voy a entrenar duro e intentar entrar al primer equipo lo más pronto posible", decía en diciembre de 2018, en plena pretemporada en los Estados Unidos. La semana pasada jugó los minutos finales en la derrota por 1-0 ante Liverpool. Anhela mucho más.

"Jugaba descalzo en la calle. Era mediocampista al principio, pero en un partido de práctica en Rahimo, nuestro centrodelantero habitual no estaba y el entrenador preguntó quién podía jugar en esa posición. Como iba a ir al banco, levanté la mano. Ganamos por 4-1 y marqué tres goles. Desde entonces, soy delantero", confiesa. "Estoy aquí porque posiblemente tengo algo especial. Depende de mí demostrarlo", sostiene, como pensando en voz alta. Algunos en VVV Venlo dan fe de ello.