Las cinco cosas que aprendimos de la doble jornada eliminatoria del Tri

De dos, dos. Primero hay que hablar de los puntos, que son los que dan acceso al Mundial, y en esta doble jornada del Hexagonal, México logró dos victorias que lo acercan mucho al objetivo principal por el que fue contratado Juan Carlos Osorio, un boleto a la Copa del Mundo de Rusia.

Diego Reyes marcó el gol del triunfo en Trinidad. Foto: AP

Ahora sí, ya alejados de las estadísticas, podemos concluir que el juego del Tri no es el más exquisito, no es espectacular, no es vistoso ni invita a llenar cada estadio donde se presente, pero los resultados están, y en el fútbol de hoy, salvo contadísimas excepciones, son pocas las selecciones que además de obtener los puntos, gustan, una tarea pendiente de este grupo, que quizá con el boleto en la mano se libere y muestre una cara distinta, el primer lugar que tiene para intentar mejorar será en la Confederaciones de este mismo verano.

Dependiendo el sapo es la pedrada

El viejo adagio que en el Tri normalmente se aplicaba para indicar que de acuerdo a la calidad del rival sería el comportamiento de la Selección Mexicana, ahora se puede usar para decir que el entrenador colombiano del combinado mexicano, usa a su nómina de convocados de acuerdo a las condiciones físicas y atléticas del rival en turno. Quizá está más pendiente del otro que de su propio equipo, el cual al no tener repeticiones, al no jugar juntos, al no mostrar movimientos mecanizados y entendimiento entre el grueso de los jugadores que saltan al campo, carece de un sello propio, y más bien depende de la inspiración y la pelota parada para conseguir los resultados.

Video: Los 46 goles de Javier Hernández en el Tri

Chicharito, el rey del gol en México

Sus remates podrán ser antiestéticos, desarticulados, contorsiones que ponen a prueba las capacidades físicas del cuerpo humano, pero su idilio con el gol es innegable. Ante Costa Rica igualó el récord de goles en la historia del Tri que hoy comparte con Jared Borgetti, con 46 tantos, pero no hay duda que con al menos un ciclo mundialista que le resta en su carrera, dejará la vara muy alta, más hoy que no abundan los goleadores mexicanos medianamente confiables, capaces de representar a México con alguna garantía por largo tiempo. No hay un nombre que se vislumbre entre los actuales jugadores que sea el señalado para seguirle los pasos, no lo hay.

Márquez ya no está para ajetreos

Si el cuerpo técnico y el defensa hoy del Atlas pretenden llegar al Mundial de la mano, debe haber alguna tregua para que el todavía capitán de la Selección Mexicana, Rafael Márquez, no vaya a cualquier partido ‘molero’ que tenga el Tri. Rafa debería ser tratado como una reliquia, ya no está para jugar cada tres días, cada vez le cuesta más aguantar el ritmo del partido, pero los 60 o 70 minutos que pueda aportar de liderazgo, de orden y de calidad, son bienvenidos y muy útiles para esta selección. Osorio debería entender que si quiere que Márquez lidere a este grupo el año siguiente en Rusia, alguna concesión debe hacerle para no traerlo de arriba a abajo y causarle lesiones como la que lo obligó a perderse en juego ante Trinidad.

Video: Juan Carlos Osorio da su versión tras el doble triunfo eliminatorio

No hay portero

Otra de las cosas que siempre llama la atención con Juan Carlos Osorio es la rotación de porteros, si algunos no entendemos cómo puede haber jugadores que no repitan en los XI, o que jueguen fuera de puesto, lo de usar distintos porteros también parece fuera de sitio. No se puede imaginar un equipo serio que en un Mundial use a sus tres porteros. Quizá estemos cerca de verlo con México, si es que al Tri se le puede considerar un equipo serio.

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Ganar un Hexagonal

Hace 20 años que México no gana el Hexagonal de la Concacaf, el último equipo mexicano que terminó en el tope del área fue el que se clasificó al Mundial de Francia 98, ni siquiera aquel que se supone se avanzó ‘caminando’ con Ricardo La Volpe rumbo a Alemania 2006 se pudo terminar como líder de la zona. Este equipo de Juan Carlos Osorio, que ha vuelto a conquistar territorios hostiles durante la eliminatoria, tiene toda la pinta de poder volver a dejar a la Selección azteca por encima de todos en la Concacaf. Restan 6 encuentros para saberlo.

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