Laia Sanz, sobre Arabia Saudí: "Las chicas esperábamos estar más incómodas"

Agencia EFE

Wadi Al Dawasir (Arabia Saudí), 12 ene (EFE).- La situación de las mujeres en Arabia Saudí fue la pregunta que más tuvo que responder Laia Sanz antes de correr su décimo Dakar, donde tras su primera semana de competición aseguró que ni ella ni otras chicas del rally se sienten tan incómodas como esperaban en el país árabe.

Sanz alcanzó la mitad de la carrera con la expectativa de terminar su décimo Dakar consecutivo tras una fuerte caída sufrida en la segunda etapa que le obligó a correr dos días con la moto maltrecha, pero aseguró a la Agencia Efe que se siente con fuerzas para cruzar la meta final.

Pregunta: Después de su caída, ¿se ve con fuerzas para acabar tu décimo Dakar?

Laia Sanz: Sí, me veo con fuerzas y quiero hacer un buen resultado, que es lo que intentaré en esta segunda semana, pero sin perder la cabeza. De los que están detrás de mí, hay alguno muy rápido que también está apretando y recuperando, así que será difícil.

P: ¿Cómo fue para usted la primera semana de rally?

L.S.: Hubo un poco de todo. Ha sido una montaña rusa. El primer día fue muy bien. Quedé 21. En el segundo día tuve esa fuerte caída. Por suerte no me hice mucho daño pero fue el peor día para caerme porque era etapa "súper maratón" y no podía arreglar la moto para el día siguiente.

P: ¿Qué daños tenía en la moto?

L.S.: El manillar estaba torcido y no me funcionaba uno de los dos "trip". En uno medimos la distancia entre cada referencia del "roadbook" (hoja de ruta) y en otro están los grados del "cap" (rumbo). Tuve que poner los dos datos en el único "trip" operativo, pero los números se veían muy pequeños. Cada vez que tenía que leer, debía aflojar la marcha para ver los números, así durante dos etapas de casi 400 kilómetros. Por eso perdí tiempo.

P: ¿Su decimoquinto puesto de la sexta etapa es señal de que está recuperada de la caída?

L.S.: Fue el primer día que realmente disfruté encima de la moto. Hubo arena, pude rodar bien y lo pasé bien. Al ser arena, pude alcanzar a algunos pilotos que salían delante de mí, y eso siempre te motiva. Entré más en carrera y espero que esta segunda semana ya sea más así.

P: ¿Esperaba que los cuatro primeros días tuviesen tantas piedras?

L.S.: Nos sorprendió a todos por la cantidad de piedra que ha habido, y sobre todo mucho polvo. En el polvo no hay manera de pasar a los pilotos aunque sean más lentos, porque hay un punto donde no ves nadas y nunca llegas a pasarlo. Sientes mucha impotencia. Iba por pistas donde normalmente irías a 130 o 140 y tenía que parar porque no veía nada.

P: Al menos sigue en carrera. Otros pilotos favoritos como Van Beveren y Sunderland tuvieron abandonaron antes del día de descanso. ¿Está siendo un Dakar especialmente exigente para las motos?

L.S.: Creo que va a haber muchas más cosas esta semana. He de intentar que la mala suerte se haya acabado, pero esto es con trabajo, ser lista e intentar que no pase nada esta semana. Estoy segura que puedo arreglar un poco el resultado. Intentaré estar entre los 20 primeros y no perder mucho tiempo.

P: ¿Percibe este Dakar distinto a los de Sudamérica?

L.S.: Cuando estás en la etapa no es tan diferente. Aquí no tenemos calor, más bien frío. Los de las motos estamos pasando bastante frío. Yo soy más de calor, pero cuando hacía tanto calor en Argentina tampoco era bueno y las motos sufrían más. Si el final de la etapa 5 hubiese sido con calor, habríamos hablado de un infierno.

P: ¿Le da tiempo en la moto de contemplar los espectaculares paisajes de los que hablan otros pilotos que han visto?

L.S.: Hay sitios muy chulos, pero luego cuando lo ves en vídeo no te das cuenta de los sitios por los que pasas. Creo que había grandes paisajes en Sudamérica, pero ya estábamos más acostumbrados.

P: ¿Qué impresión le ha dejado Arabia Saudí tras la primera semana de competición?

L.S.: Más positiva de lo que esperaba. De momento la gente está siendo muy amigable. Son muy amables, aunque no tratamos mucho con saudíes porque en el campamento estamos un poco aislados, pero creo que la mayoría de las chicas que estamos aquí esperábamos estar más incómodas. No nos miran de ninguna manera cuando vamos por la calle y no hay mayor problema.

P: ¿Alguna anécdota en particular desde su llegada al país?

L.S.: En el hotel antes del podio de salida quise ir al gimnasio con Sam (Sunderland) y a mí no me dejaron entrar porque era un gimnasio de chicos. Había otro de chicas, pero era una sala bastante más cutre y pequeña. Fue la cosa que más me chocó.

Fernando Gimeno

(c) Agencia EFE

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