La playa, el refugio para muchos australianos que huyen de las llamas

El fuego está devastando buena parte de Australia. En los últimos 4 meses han ardido 3,7 millones de hectáreas y más de 2000 edificaciones han resultado dañadas o destruidas. Este año, la virulencia de los incendios está siendo especialmente dura y ha llegado a límites extremos.

Miles de personas se refugian en las playas del sureste de Australia de los incendios que afectan al país desde hace 4 meses. (Crédito: Twitter/@_SJPeace_)
Miles de personas se refugian en las playas del sureste de Australia de los incendios que afectan al país desde hace 4 meses. (Crédito: Twitter/@_SJPeace_)

Las intensas olas de calor que afectan al país, en algunas regiones sin precedentes, favorecen la proliferación de las llamas. El fuego se ha cobrado decenas de vidas humanas, de millones de animales y ha dejado imágenes apocalípticas de bosques ardiendo, animales deshidratados y de personas buscando refugio para protegerse.

Pues bien, uno de estos refugios han sido las playas. Muchos habitantes del sur del país han huido al litoral para escapar del fuego. En una franja de costa de 200 kilómetros aproximadamente, miles de personas huyeron al litoral o bien con sus vehículos o bien con sus barcos para resguardarse de los incendios.

Muchos de las personas que acudieron a las playas para refugiarse lo hicieron con salvavidas por si tenían que lanzarse al mar. (Crédito: Twitter/@_SJPeace_)
Muchos de las personas que acudieron a las playas para refugiarse lo hicieron con salvavidas por si tenían que lanzarse al mar. (Crédito: Twitter/@_SJPeace_)

En la localidad de Mallacoota, en el estado de Victoria, hasta 4.000 personas se refugiaron en una de sus playas. Muchos de ellos, incluso acudieron con chalecos salvavidas por si se veían obligados a lanzarse al agua. Según los servicios de emergencia de la zona, el océano era el “último recurso” para estas personas.

Los últimos días han sido especialmente duros a nivel de incendios en Australia, ya que el aumento de las temperaturas y las fuertes rachas de viento han avivado las llamas. Éstas se han cercado a ciudades como Sídney o Melbourne y, en esta última, el lunes unas 100.000 personas tuvieron que abandonar hasta cinco suburbios de la ciudad.

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