La horma del zapato del Real Madrid

Cristiano Ronaldo / AP

En este caso, por mucho que el cántaro fue a la fuente, no acabó de romperse. Tal y como ocurrió ante el Valencia y ante el Levante, el Real Madrid dominó el partido ante el Betis en el Bernabéu de cabo a rabo y contó con suficientes ocasiones para llevarse la victoria, pero en un gran giro de guión, fue el paraguayo Toni Sanabria quien marcó el tanto de la victoria para los andaluces en el minuto 93 y medio de partido. Ni siquiera la vuelta al ruedo de Ronaldo fue suficiente para encarrilar la victoria.

Con esta derrota los blancos suman dos puntos de nueve posibles en el Bernabéu, se distancian a siete del FC Barcelona y entre todos sus jugadores sólo han marcado nueve goles en cinco encuentros — los mismos que Lionel Messi. Sin quitar ningún mérito a la puesta en escena del conjunto de Quique Setién, la realidad es que el Real Madrid fue muy superior al conjunto bético, pero una vez más los de Zidane chocaron contra una férrea defensa y no tuvieron forma de romper el paredón.

El campeón de Europa parece haber encontrado la horma de su zapato en los equipos con defensas impenetrables, que se hacen fuertes a partir de la acumulación de hombres dentro de su propio área. Los de Zizou pueden competir contra los mejores del continente, batiendo a Juventus, United, Barça y muchos otros, pero ante un equipo bien cerrado atrás y solidario en las ayudas, los blancos acaban claudicando. El bajón anímico de los blancos en el último mes es significativo, pues el equipo ha pasado de bailar al Barça en la Super Copa a no poder ganar un partido de los primeros tres en su propio estadio y verse muy lejos ya de la cabeza de la Liga.

Los mensajes del entrenador y de los capitanes tras el encuentro han sido claros: el campeonato es largo, pero se debe mejorar. El consuelo es que el equipo continúa enhebrando juego y creando oportunidades, pero la mente parece nublarse en los metros finales. Además, las bajas siguen acuciando. Del partido ante el Betis salió Marcelo por un problema muscular al recibir una entrada de Javi García que debió acabar en penalti, luego en zona mixta el brasileño aseguraría a la prensa que cree que se ha roto. Con Kovacic y Benzema fuera, y Theo y Vallejo aun renqueantes de sus lesiónes, los problemas se le acumulan a Zidane.

Justamente el entrenador debería también llevarse algo de culpa en la primera derrota del curso del conjunto merengue. Acabó el partido con Asensio, Ronaldo, Borja, Bale y Lucas en ataque, pero no siempre acumular hombres arriba acaba siendo la mejor forma de llegar al gol. Para dar entrada a estos hombres el francés retiró del campo a Modric e Isco, las dos mentes más lúcidas cuando merodean el área contraria. El equipo –tras la salida de sus dos arquitectos– se diluyó en un quiero y no puedo, en un ejercicio inocuo de balones lanzados al área en busca de un cabezazo salvador que sólo propició el lucimiento de Feddal y Mandi, inmensos en el juego aéreo en el Bernabéu. Quizás dejar al menos a uno de sus jugadores más creativos sobre el césped y despoblar un poco el área del Betis hubiera sido una mejor opción para los blancos, pero a toro pasado todo son buenas ideas.

La situación, sin llegar a ser alarmante, sí que es bastante complicada en Liga. En sólo cinco jornadas el Real Madrid está a sólo un empate de igualar todos sus traspiés del año pasado en el Bernabéu, y eso que aun no han recibido la visita de los rivales de la parte alta de la tabla.

Es cierto que el campeonato es muy largo y que indudablemente sus rivales también pasarán por algún bache, pero el Real Madrid ya no tiene permitido volver a fallar. La Liga puede hacérsele interminable a los blancos.

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