La gran diferencia entre los casos de Bale y James

David S. Bustamante/Soccrates/Getty Images
David S. Bustamante/Soccrates/Getty Images

Llevamos semanas escuchando hablar del caso de Gareth Bale y James Rodríguez. El Real Madrid está muy molesto porque los jugadores, que se han pasado gran parte —o toda, en el caso del galés— del último mes lesionados, acudieron a la llamada de sus selecciones nacionales sin jugar antes con su club. Por supuesto que la legislación les protege y los futbolistas están en todo su derecho de jugar con sus equipos nacionales cada vez que les plazca.

Pero no queda bien del todo cuando los futbolistas se pierden partidos importantes del Real Madrid, no han podido entrenar con sus compañeros en un par de semanas y, de repente, cuando llegan los compromisos de selecciones sí que están disponibles.

Sin embargo deberíamos ser justos y diferencias ambos casos, que aunque parezcan similares no lo son para nada.

Al contrario, la situaciones de James Rodríguez y Gareth Bale son diametralmente opuestas, por más que el contexto de su partida para viajar con sus selecciones haya acabado por meterlos en el mismo saco.

Para empezar, James decidió no ir con Colombia durante el parón de octubre para intentar ganarse el agrado de Zinedine Zidane. Lo hizo, fue titular ante el Mallorca, pero con su partido fue muy pobre, y además fue culpable directo del gol que le valió la derrota al Real Madrid. Jugo después de eso unos minutos ante el Galatasaray y parece ser que fue entonces cuando recayó de una dolencias musculares.

David S. Bustamante/Soccrates/Getty Images
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Desde entonces no ha vuelto jugar de blanco. Se ha perdido cuatro partidos, tiempo en el que causó controversia por marcharse del Bernabéu al minuto 80 del partido ante el Betis, algo que está permitido por el club pero que en su caso quedó como una clara falta de compromiso, y también viajó a Colombia a dar la bienvenida a su segundo hijo.

Sus dolencias no han llegado a conocerse, pues el colombiano —como Bale— decidió que su parte médico no se hiciera público, otro derecho al que pueden acogerse los jugadores. Pero más allá del pobre timing de sus dolencias, nadie en el club puede reprochar mucho a James, pues saben que el colombiano está poniendo de su parte por integrarse y ser importante en el grupo. Para Zidane no es santo de su devoción y sus últimas actuaciones dejaron mucho que desear, pero el cafetero sigue con ganas de dar guerra.

Lo de Gareth Bale es distinto.

El galés es un tiro al aire que ya parece haber decidido que ni siquiera va a actuar como si le importara ser parte del club. Bale había vuelto a ganarse el puesto de titular y estaba siendo importante para el equipo, pero Zizou le dejó fuera del encuentro de Champions League ante el Brujas y a Bale se le cruzaron los cables. Volvió tres días después ante el Granada y dejó una asistencia preciosa a Karim Benzema. Fue cambiado en la segunda parte y ya nadie supo más del galés por Madrid.

Durante el parón FIFA de octubre jugó con galés y volvió lesionado. Se rumoreó que él también se había acogido a su derecho de no publicar el parte médico, pero desde el club filtraron que la historia era otra: no había parte porque Bale no tenía dolencia ninguna. Es sabido que el umbral del dolor del 11 madridista es mucho menor que el de otros futbolistas, bastantes de ellos que han sabido combinar una carrera profesional con el dolor común que todo deportista de élite suele sentir. Bale no. Al más mínimo indicio de que algo anda mal, él prefiere frenar.

Matthew Ashton - AMA/Getty Images
Matthew Ashton - AMA/Getty Images

Hasta ahora en el club han lidiado con la idiosincrasia de su atacante como bien han podido, pero lo de este mes ha sido de traca. El futbolista se ha negado ha entrenar alegando unas molestias, pidió permiso al club para irse a Londres a encontrarse con su agente —se supone que pare discutir opciones de posibles salidas en enero—, volvió y siguió sine entrenarse, pero cuando salió la lista de Gales para los partidos internacionales de noviembre, el chico estaba disponible.

Además, no ha habido un solo partido en casa en que Bale se haya quedado más allá del minuto 80 que estipula el convenio con los jugadores y, por si eso fuera poco, dejó unas declaraciones en las que aseguraba que le motivaba más jugar con su selección que con su club. Más allá de que éstas se puedan entender, y casi sean lógicas, no parece el momento de tocar las narices con este tipo de respuestas a la prensa, pues en el Real Madrid sienten que Gareth se está riendo de ellos.

Esta semana volverán tanto James como Bale. El colombiano se lesionó en el entrenamiento previo al partido de Colombia contra Perú por lo que no fue de la partida y volvió de inmediato a Madrid. Tiene para tres semanas de baja. Por su parte el galés fue titular y jugó una hora ante Azerbaiyán, y está por ver que participación tiene ante Hungría hoy. La recepción de Gareth en Madrid a su vuelta no será la mejor, eso es seguro.

Aunque no hay duda que ambos casos tiene claras similitudes, sería bueno diferenciarlos. A James se le espera con ganas de que se recupere y vuelva a intentar entrar en los planes del entrenador. La historia de Gareth Bale en el Real Madrid, sin embargo, parece haber entrado en su recta final.

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