La distancia entre personas no sería determinante en el contagio de covid-19 en lugares cerrados

Jesús Del Toro
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Mantener una distancia de 6 pies (1.8 metros) ha sido una recomendación clave que se ha dado en Estados Unidos para reducir el riesgo de contagiarse de covid-19. Pero una investigación del MIT ha indicado que esa separación entre personas no es en sí misma un factor de reducción de riesgo cuando las personas se encuentran en espacios interiores.

Es decir, separarse 6 pies de otras personas al estar en un lugar cerrado no necesariamente reduce los riesgos de exposición al coronavirus, según reportó Business Insider.

Comensales son atendidos en el interior de un restaurante en Chicago. Los clientes no usan mascarilla en todo momento. (AP Photo/Charles Rex Arbogast, File)
Comensales son atendidos en el interior de un restaurante en Chicago. Los clientes no usan mascarilla en todo momento. (AP Photo/Charles Rex Arbogast, File)

Por ejemplo, de acuerdo a uno de los autores del estudio, en ciertos casos estar separado 6 pies o 60 pies de una persona infectada con covid-19 tiene, en espacios interiores, riesgos similares cuando la distancia es el único factor de mitigación. Y se señala que otros factores además de la distancia, como la cantidad de personas en el lugar, el uso de mascarillas y la ventilación y el tipo de actividad que se desarrolla en el local donde se reúnen las personas son variables que afectan sustancialmente los riesgos de contagio.

Los investigadores consideran que la recomendación de 6 pies o 1.8 metros (en otros países esa distancia varía para ser de entre 1 y 2 metros), establecida en Estados Unidos por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), no habría tenido en cuenta toda la dinámica que se da en espacios interiores.

La distancia es solo un elemento

Por ello, expertos en matemáticas aplicadas del MIT desarrollaron una fórmula que, indicó Business Insider, indica cuánto tiempo pasa para que alguien que está en un espacio cerrado se halle en alto riesgo de contagio de covid-19 luego de que una persona infectada de coronavirus ingresa al lugar.

Eso implica que ese cálculo ha de hacerse específicamente para cada lugar y situación para proporcionar datos útiles, y en ello la distancia de 6 pies es solo un factor a considerar.

De acuerdo a uno de los investigadores, “la distancia no ayuda demasiado, y provee una falsa sensación de seguridad porque una persona puede estar tan segura a 6 pies como a 60 pies en interiores. Todos en ese espacio están aproximadamente en el mismo riesgo”.

Así, crearon una fórmula, que puede calcularse en un website especial, en el que se consideran variables como el tamaño y el tipo de espacio interior, la actividad que se realiza allí, la cantidad de personas presentes, si se usa o no mascarilla y otros elementos. Al considerar esos datos el sistema provee recomendaciones sobre la cantidad de personas que pueden estar en ese sitio y el tiempo en el que, de permanecer allí, estarán en alto riesgo de contagio si hay allí una persona infectada.

Los investigadores señalan que la noción de 6 pies de distancia se estableció en los comienzos de la pandemia cuando se pensaba que el virus se esparcía solo vía secreciones de las personas en gotas que caían relativamente rápido al suelo. Pero ahora se ha identificado que el virus también viaja en partículas mucho más pequeñas, llamadas aerosoles, que pueden esparcirse por más tiempo y por un área mayor, sobre todo en espacios interiores.

Y esas partículas cargadas de coronavirus caen lentamente al suelo si la actividad en el sitio es calmada pero si en el lugar las personas están constantemente hablando, comiendo o estornudando, esas partículas se mantienen en el aire por más tiempo y se esparcen en el sitio de modo más extenso. Por ello, en un tiempo determinado una persona a 6 pies o a una mayor distancia de una persona con covid-19 tendría en ese espacio interior riesgos similares de contagio.

Las variantes del covid-19 son también consideradas en el escenario (la original de Wuhan, China, y la británica), pues una variedad más contagiosas afectan el resultado de esos cálculos.

Estudiantes toman clase en la Universidad Palm Beach Atlantic. El uso de mascarillas allí es obligatorio. (AP Photo/Wilfredo Lee)
Estudiantes toman clase en la Universidad Palm Beach Atlantic. El uso de mascarillas allí es obligatorio. (AP Photo/Wilfredo Lee)

Las mascarillas son clave en la reducción del riesgo

Ante ello, factores clave para reducir ese riesgo son el uso de mascarillas, la cantidad de personas y la ventilación del lugar, además del tiempo en que una persona esté allí.

Un ejemplo citado indica que si en un salón de clases con 25 personas, en el que ninguna usa mascarilla y todas hablan, entra una persona infectada de covid-19, en 36 minutos todas tendrán el mismo alto riesgo de contagio sin importar la distancia que guarden entre sí. Si todas esas personas cantasen a la vez, el alto riesgo se alcanzaría en solo 3 minutos, cita Business Insider.

Pero si en ese cuarto todos usan mascarilla, el tiempo antes de que se dé un alto riesgo se amplía a 220 horas. Es decir, en ese supuesto el uso de cubertura facial es determinante.

Con todo, eso no significa que haya que dejar de practicar en general el distanciamiento social en interiores. En realidad, continuarlo y también el uso de mascarillas y la higiene personal continua son, junto a la vacunación, las mejores armas para frenar al covid-19.

El estudio de los científicos del MIT ayuda a comprender mejor el fenómeno de riesgo de contagio y a establecer medidas específicas de uso de mascarillas, separación y limitación del cupo, de las actividades y de la duración de la estancia en interiores a fin de evitar colocarse en alto riesgo de contagio de covid-19.