La atención mediática a Kubo podría desesperar a Zizou

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REUTERS/Michael Dalder
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Si ya has oído esta historia, dime que pare.

El Real Madrid ficha a un jugador jovencísimo, semidesconocido hasta el momento que desde el club se informa que hay interés por él. Este futbolista llega a Madrid y se convierte en el centro de las miradas. La comparaciones con Messi, con Ronaldo, con Raúl, o con Maradona y Pelé no cesan. Las webs deportivas se inundan de videos del chico haciendo maravillas en los entrenamientos. Desde un caño en un rondo, pasando por un buen control en el partidillo o un gran gol en los ejercicios de definición. Todos presagian que podemos estar ante la nueva estrella en ciernes del fútbol mundial.

Esto es lo que ha ocurrido este verano con el japonés Takefusa Kubo. El chico ha tenido muy buenas apariciones en los partidos que ha jugado esta pretemporada con los blancos, y ante la desilusión general con el resto del equipo, los medios la han tomado con él como el foco de atención.

Y el chico tiene hechuras de gran jugador, eso no lo discute nadie. Pero también tiene 18 años. Como será la cosa que Zinedine Zidane ha decidido no contar con él para el primer equipo. El japonés tiene muchas papeletas para acabar cedido en el Valladolid, presidido por Ronaldo Nazario.

REUTERS/Juan Medina
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Esta atención mediática sobre Kubo no debe haber pillado a nadie por sorpresa. Hace apenas 12 meses fue Vinicius Jr. el que vivió una historia parecida. Llegaba como talento imberbe a la primera plantilla blanca y desde todos los ángulos nos lo vendían como el siguiente Pelé. Julen Lopetegui, sin embargo, no lo veía así y lo envió al Castilla de Santiago Solari. Allí jugó bien, mostró su carácter, marcó cuatro goles en cinco partidos, y cuando a Solari le dieron las llaves del vestuario del primer equipo se trajo al brasileño consigo.

Pero ni Vinicius era Pelé, ni Kubo será Oliver Atom.

El foco en estos dos jugadores deja bien a las claras que en el Real Madrid las cosas no van bien. No hay nadie que llene el ojo. El verano pasado se fue Cristiano Ronaldo y se quedó Gareth Bale, un hombre menos empático que un calcetín. Este año llegó Eden Hazard con bombo y platillo, pero el belga está lejos de su mejor forma y no parece haber encandilado a la afición con lo hecho hasta el momento. Como el resto de jugadores, incluidos los clásicos —Ramos, Marcelo, Kroos, Modric o Benzema— tampoco enganchan ya, los medios han girado hacia lo nuevo.

El peligro que se corre en estos casos es llegar a un punto en el que, como le puede estar ocurriendo a Vinicius, toda esa atención se magnifique y el propio jugador cree que merece más minutos o más protagonismo simplemente porque su número de seguidores en Instagram va en aumento. Craso error. El brasileño no ha logrado aclarar las dudas que crea con su fútbol efervescente, pero escaso de gol, mientras que Kubo —que parece tener la cabeza bastante bien amueblada— haría bien en aprender del ejemplo de Vinicius y acatar cualquier decisión que se tome respecto a su carrera en el corto plazo.

REUTERS/Leonhard Foeger
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El otro aspecto que se pone de manifiesto claramente con esta atención desmedida en Kubo es que a Zidane no le han fichado los hombres que en un principio se le prometieron. De haberlo hecho, serían ellos los que colmarían portadas, no un niño de 18 años con escasa experiencia en primera división.

Ni Paul Pogba, ni Sadio Mané, ni mucho menos Kylian Mbappé o Neymar han llegado al club, por lo que no debe estar muy contento Zidane con la situación. Tanto así que según el diario británico The Independent, Zidane podría estar dispuesto a renunciar a su cargo si Pogba no acaba vistiento de blanco antes del dos de septiembre.

Una hipotética salida de Zizou del club, de nuevo, sería un terremoto de grandísima magnitud que amenazaría con llevarse por delante al mismísimo Florentino Pérez. Zidane es su hombre y volvió al club por su expresa petición. Sus deseos, claramente, no se han cumplido y el carácter del francés ya es por todos conocidos.

Y es que el segundo entrenador más laureado de la historia madridista debe pensar que es un descaro total que él pida a Pogba y que la estrella del verano sea Kubo, que prácticamente llegó a la stage de Montreal como un polizón en el avión. Zidane ha demostrado mucha paciencia, y también ha cometido errores, pero abrir el periódico todos los días y ver al japonés en lugar de su ansiado Pogba, podría acabar por ser la gota que colme el vaso.

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