Los líderes del futbol europeo planean un regreso rápido, con o sin hinchas

Tariq Panja
The New York Times
Aficionados del Liverpool. (Photo by Simon Stacpoole/Offside/Offside via Getty Images)
Aficionados del Liverpool. (Photo by Simon Stacpoole/Offside/Offside via Getty Images)

En Italia, el futbol se detuvo justo cuando los hinchas del Lazio, un club con sede en Roma, soñaban con que su espera de dos décadas por un título de liga podría llegar a su fin, un anhelo basado en una racha invicta que comenzó en septiembre.

En Inglaterra, el Liverpool estaba perfilado para acabar con una carencia de campeonatos de treinta años con una racha casi insuperable de veinticinco puntos.

No obstante, estos equipos, junto a muchos otros en Europa, han visto cómo sus historias quedan congeladas en el tiempo debido a la preocupación por la pandemia de coronavirus.

A medida que el virus se propagaba por Europa, comenzaron los debates sobre cuándo se detendría el futbol, primero, los partidos fueron jugados a puerta cerrada; después, pospuestos, y posteriormente, sujetos a prohibiciones totales conforme los gobiernos se movilizaban para contener la crisis.

Ahora, la pregunta es cuándo los jugadores podrán volver a las canchas.

Dado que millones de personas se encuentran aisladas en sus hogares ya sea por órdenes gubernamentales o de manera voluntaria, Lars-Christer Olsson, el director sueco de un grupo que representa a las principales ligas del futbol europeo, dijo que su organización estaba buscando maneras de reanudar las actividades futbolísticas mientras las restricciones de circulación continúan en vigor para la mayoría de la población del continente. Los partidos podrían ser jugados a puerta cerrada, si es seguro, sugirió, y serían transmitidos a los hogares.

Jugadores de la Juventus. (Photo by Daniele Badolato - Juventus FC/Juventus FC via Getty Images)
Jugadores de la Juventus. (Photo by Daniele Badolato - Juventus FC/Juventus FC via Getty Images)

“Necesitamos ayudarnos unos a otros y brindar entretenimiento a las personas que se quedan en casa”, dijo Olsson por teléfono. “Pero esto dependerá de los gobiernos”.

Han pasado solo unos días desde que la UEFA, el organismo rector del futbol europeo, pospuso su campeonato de cada cuatro años, el cual estaba programado para jugarse a mediados de este año, lo que permitió que las competencias de clubes se realizaran mucho después de sus fechas programadas en mayo, y tal vez hasta junio y julio, e incluso quizá después de eso.

Representantes de la Liga Premier de Inglaterra dijeron el jueves que tenían la meta de completar esta temporada y que habían acordado con la federación nacional de futbol extender el límite de cuándo puede ser completada “de manera indefinida”.

Jonas Baer-Hoffmann, el secretario general de FIFPro, una red de sindicatos de futbolistas, dijo que respaldaba la idea, pero solo después de “la relajación de las medidas gubernamentales extremas” y solo cuando sea seguro jugar sin hinchas. Agregó que la preferencia de los futbolistas siempre sería jugar frente a los espectadores, aunque admitió que esperar hasta que eso sea posible podría no ser realista al considerar la presión económica que pesa sobre la industria.

El día anterior, Olsson fue parte de una llamada en conferencia organizada por la UEFA para reunir a los clubes, así como a los representantes de los sindicatos de jugadores y las ligas, grupos que han pasado gran parte del último año en conflicto debido a las negociaciones sobre el futuro del deporte y de sus poderosas ligas. Sin embargo, el impacto del coronavirus ha provocado que algunas de esas rivalidades pasen a segundo plano, por ahora.

London Stadium, casa del West Ham United. (Photo by Steven Paston/PA Images via Getty Images)
London Stadium, casa del West Ham United. (Photo by Steven Paston/PA Images via Getty Images)

“La sencilla razón, de la que todos parecen darse cuenta, es que tenemos que poner la avaricia a un lado y trabajar juntos”, dijo Olsson.

Reiniciar los partidos a tiempo para terminar diversas competiciones requerirá mucha buena voluntad y flexibilidad, sobre todo de parte de los jugadores, ya que algunos de ellos habrán rebasado la extensión de sus contratos en el posible caso de que los partidos se prolonguen más allá de junio.

FIFA, el organismo rector mundial, anunció el miércoles que estaba evaluando sus reglas sobre los contratos de los jugadores y que comprendía la necesidad de “enmiendas o excepciones temporales”.

Después de la llamada en conferencia del martes, los líderes del futbol acordaron crear dos comités: uno para lidiar con los asuntos complejos de planear un nuevo calendario a corto plazo y otro para enfocarse en los diversos problemas financieros, incluyendo contratos de derechos de transmisión, patrocinios y las regulaciones sobre el control de costos de la UEFA para los clubes, requerimientos que deben cumplir para tener acceso a competencias como la Liga de Campeones.

La UEFA ha estimado que posponer la Eurocopa un año generaría un impacto de 300 millones de dólares, que podría significar menos dinero distribuido a sus 55 federaciones nacionales de futbol. Esa pérdida probablemente tendrá que ser asumida por la UEFA, lo cual reduciría la cantidad que les paga a los clubes que compiten en la Liga de Campeones y la Liga Europa, dijo Olsson.

El plan para presentar la tercera competencia europea más prestigiosa, la Liga de Conferencia Europa, en 2021, probablemente también tendrá que ser cancelado, agregó Olsson. “¿De dónde sacarán el dinero para eso ahora?”, dijo.

Pase lo que pase, dijo Olsson, el futbol habrá cambiado después de vivir su crisis más grande desde la Segunda Guerra Mundial. “Pienso que no lucirá exactamente como lo hace ahora”, afirmó.

This article originally appeared in The New York Times.


© 2020 The New York Times Company



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