Junior Benítez, el fetiche de Guillermo

El Mellizo eligió al ex-Lanús para reemplazar a Centurión, quien tendrá este domingo ante Talleres su bautismo de fuego en La Bombonera.

"Vine por dos cosas: porque no estaba jugando en Portugal y porque soy hincha de Boca". Junior Benítez está parado a la derecha de Daniel Angelici, camiseta en mano, y la segunda explicación de por qué decidió regresar tan rápido a Argentina tras un frustrado paso por Portugal se remonta a su niñez en Adrogué y a su padre, Oscar, ferviente boquense que le trasladó su pasión a su hijo.

Cinco años le llevó, desde su debut hasta ahora, cumplir el sueño de estar en el club que tanto quiere su papá. Cuando Guillermo Barros Schelotto llegó al Xeneize, fue el primer pedido que hizo para armar el equipo para afrontar lo que quedaba en la Copa Libertadores. Benfica le ganó la pulseada en junio, pero no se pudo adaptar y pasó a Sporting Braga.

Después de seis meses varado en Portugal -jugó solo cinco partidos-, al Mellizo no le costó demasiado convencerlo para que regrese a su lado. Con él como entrenador, Benítez mostró lo mejor de su carrera. Fue el Melli quien, primero, lo asentó en Primera para luego moverlo del centro del campo y encontrarle el puesto como extremo, lugar que ahora volverá a ocupar ante Talleres luego de un semestre durante el cual cumplió diferentes funciones más en la mitad de la cancha.

Fili Wey, uno de los referentes del rap en Argentina, es a quien usa para describirse en su cuenta personal de Instagram: "No pienso lo que dicen los demás, yo no escucho a los giles que hablan de más". Junior solo quiere volver a disfrutar de estar adentro de una cancha y este domingo tendrá una posibilidad inmejorable.