Jungle Boy, el luchador que pudo triunfar en Hollywood por su apellido pero lo hizo con el wrestling gracias a su padre

Antonio Gil
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El luchador Jungle Boy, durante un combate en All Elite Wrestling.

Triunfar en el circuito independiente de lucha libre tiene mucho mérito. La competencia es brutal y el dar el salto a una gran promotora es muy complicado. Conseguir todo eso sin hacer uso de un apellido conocido y sólo a base de trabajo, esfuerzo y talento tiene más mérito todavía. Éste es el caso de Jungle Boy, o lo que es lo mismo, Jack Perry.

Que tu padre protagonizase una de las series de mayor éxito mundial en los años 90 puede abrirte muchas puertas, sobre todo en el mundo televisivo o cinematográfico. Un ejemplo podría haber sido el del hijo de Luke Perry, integrante del elenco de actores de Beverly Hills 90210 (Sensación de vivir, en España). Sin embargo, Jack decidió seguir otro camino, aunque siempre con el ejemplo de su progenitor y su apoyo muy presentes.

Era muy guay tener a alguien con quien hablar que hubiera perseguido su sueño de infancia [de ser actor] y lo hizo realidad. Vivimos muchas cosas juntos, pero era genial compartir ideas con alguien que había perseguido su sueño hasta el final, hasta conseguirlo”, explicaba Jack Perry, Jungle Boy, en una entrevista en la que recordaba a su padre.

Cuando Luke Perry falleció de un derrame cerebral el 4 de marzo de 2019, Jungle Boy hacía sólo un par de meses que había firmado contrato con una promotora importante de wrestling. All Elite Wrestling (AEW), la competencia más directa de la mastodóntica WWE, abrió las puertas a un joven que llevaba siendo profesional de la lucha libre desde 2015, aunque no debutó hasta meses después de la muerte de su padre. Cuatro años fogueándose en shows menores de localidades pequeñas de Estados Unidos, mostrando su talento en casinos, centros de entretenimientos y festivales. Cuatro años en los que nunca le faltó el apoyo de su padre, que lejos de empujarle a ser actor se había volcado con la carrera de su vástago.

Jungle Boy en un show independiente, mientras su padre Luke Perry (esquina superior izquierda) le anima con una camiseta en sus manos.

“En los inicios de tu carrera tienes que luchar en muchos edificios sucios, almacenes y cosas así. Él vino conmigo a todos ellos. Vino y me apoyó. Muchas veces se disfrazaba [para que no le conociesen]. Venía con algún tipo de máscara o careta para verme”, recuerda un Jungle Boy que fue a su primer show de lucha libre en directo con su padre cuando sólo era un niño. “Íbamos juntos a los eventos. Me llevaba al Staples Center y sitios así. Veíamos los combates en la MTV. Él amaba el wrestling cuando yo era un crío y se emocionaba mucho”.

La evolución como luchador de Jungle Boy fue espectacular. Fue campeón en distintas promotoras independientes y consiguió diferentes galardones otorgados por medios especializados en lucha libre, hasta que llegó la oportunidad de AEW. “Personalmente, en aquel momento duro en mi vida, AEW me dio algo que me insufló la energía necesaria y me hizo despegar. Definitivamente me ayudó [a salir adelante sin mi padre]”, confiesa Jack en una entrevista para la promotora en la que ahora sigue con su imparable escalada.

El 25 de mayo de 2019, Jungle Boy hizo su debut con AEW en el evento inaugural de la compañía. Subió al ring en el pre-show de la cartelera y comenzó a dar sus primeros pasos entre ‘los grandes’. A partir de ahí fue apareciendo en varios de los shows importantes de la promotora y se ganó el cariño del público, hasta que la pareja que formaba con un viejo conocido de los indies, conocida como Jurassic Express ganó cada vez más peso en la compañía.

Su momento álgido hasta la fecha llegó en diciembre de aquel año, cuando el por entonces campeón de AEW, Chris Jericho, le retó a aguantar diez minutos en el ring con él. Jungle Boy lo logró para entrar con buen pie en un 2020 que significó su consagración. Consiguió su primera victoria en la compañía el 15 de enero y Jurassic Express se ganó la oportunidad de enfrentarse a una pareja de leyenda como The Young Bucks para conseguir un combate por el título de parejas de la AEW. Ya no había vuelta atrás. El chico que creció disfrutando como fan de la lucha libre junto a su padre y que ganó tablas en el circuito independiente con su progenitor en la grada tiene ahora motivos más que suficientes para que éste se sienta orgulloso de sus logros, viéndole (posiblemente disfrazado) desde donde quiera que esté.

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