Juan Antonio Pizzi resistió, el plantel de Racing se hizo fuerte y sus arqueros hicieron la diferencia para soñar en grande

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Racing festeja en San Juan: "Chila" Gómez, el héroe de los penales, y la euforia de sus compañeros
Marcelo Aguilar

Juan Antonio Pizzi tuvo su estreno como entrenador de Racing, el 12 de febrero, en la cancha de Banfield: fue un 0-2 que dejó una imagen pálida. “Más que un comienzo -dijo por lo bajo un dirigente aquella tarde- pareció un partido de fin de ciclo”. Esa sensación se agudizó un mes después, tras el 0-5 ante River, por la Supercopa Argentina. Dirigentes de peso dentro de la comisión directiva académica buscaron marcarle al santafesino la puerta de salida. Hasta llamaron a posibles reemplazantes. Pero Pizzi resistió. Y luego de una seguidilla de siete partidos sin que le convirtieran tantos, su Racing cierra el semestre como primero en su grupo de Copa Libertadores y en la final de la Copa de la Liga. Pasó del fin de ciclo prematuro a jugar el último partido del semestre.

Juan Antonio Pizzi fue cuestionado en sus primeros partidos, estuvo en la cornisa, y ahora está en la final de la Copa de la Liga
Marcelo Aguilar


Juan Antonio Pizzi fue cuestionado en sus primeros partidos, estuvo en la cornisa, y ahora está en la final de la Copa de la Liga (Marcelo Aguilar/)

“El fútbol -dijo Pizzi después de la definición por penales ante Boca- ya me dio más de lo que cualquier ser humano puede esperar”. El entrenador se refería más a sus antecedentes como delantero y a sus experiencias previas como DT que a este paso a la final con Racing, aunque ahora haya quedado a sólo un partido de dar una vuelta olímpica con la Academia. Una buena racha y algunos guiños de la suerte lo llevaron a jugar por el título, el próximo viernes a las 19, ante Colón, también en San Juan. En cuartos de final, ante Vélez, y en la semi, contra Boca, apeló a la misma fórmula: 0 a 0 en los 90 minutos y pase de ronda gracias a la definición por penales.

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En Liniers la figura fue Gabriel Arias, el gran ausente en la previa de esta semifinal: el neuquino viajó a Chile para sumarse al seleccionado, pese a los numerosos intentos de la Academia para negociar que se sume unos días después. Su reemplazante, Gastón “Chila” Gómez, fue el héroe de la tarde. A Gómez, de 25 años, le había tocado su estreno por una lesión de Juan Musso, durante un partido de Copa Sudamericana en junio de 2017. Y respondió, como cada vez que le tocó en este tiempo, incluso en otras situaciones bravas como un cruce ante Corinthians. Desde aquel correcto debut vio cómo la Academia contrató cinco jugadores para el puesto: Gabriel Arias, Carlos Olses, Javier García, Matías Ibáñez y Matías Tagliamonte.

Gastón "Chila" Gómez ataja el penal del "Pulpo" González, un momento clave de la serie ante Boca
Pool Argra


Gastón "Chila" Gómez ataja el penal del "Pulpo" González, un momento clave de la serie ante Boca (Pool Argra/)

A casi cuatro años de su presentación, por fin el fútbol le regaló una sonrisa a un arquero que siempre que lo llamaron para cubrir el hueco respondió muy bien pero que debió ejercitar la paciencia e incluso superar duros golpes, como la rotura de ligamentos cruzados en enero de 2019 y algunos ataques de pánico durante su recuperación.

Gómez sabía que su chance grande con el buzo de Racing iba a llegar. Por eso también desechó opciones para irse a otro equipo, de Primera o de la B Nacional, para sumar rodaje. Su documento ya marcaba 25 años. Pero él confiaba. Y la ocasión le llegó en San Juan, ante Boca, para pasar a la final tras una definición por penales que lo hizo más enorme aún que su 1,90 m de altura. “Primero le quiero dar la gloria a Dios. De él me sostuve en los momentos más difíciles”, dijo el marplatense.

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La gran preocupación para la Academia en la previa de este juego era la pérdida de su capitán Arias, el mejor jugador del equipo hace ya dos años, ausente por la convocatoria a la selección de Chile, al igual que el lateral Eugenio Mena. Pero sobre todo el lamento era por la especialidad del neuquino en la definición por penales, si el partido no se definía en los 90 minutos. Este domingo, desde sus redes sociales, el N° 1 había mandado su apoyo a Gómez. “¿Qué hablamos con Gabi? Nada. Sólo le pedí que me trajera su camiseta de la selección cuando vuelva. Así que me la debe”, aseguró Gómez, que se llevó todas las felicitaciones.

La última vez que Racing recibió un gol fue el 2 de mayo, hace ya siete juegos, en Santiago del Estero: el tanto de Carlos Lattanzio le dio la victoria a Central Córdoba y movió el piso en la mitad celeste y blanca de Avellaneda. Pizzi estuvo a nada de que ese fuese el final de su ciclo. Pero desde ahí no le convirtieron más. Ya pasaron San Pablo, San Lorenzo, Sporting Cristal, Vélez, San Pablo, Rentistas y ahora Boca. Ese mérito ya no recae sólo en Gabriel Arias, ni en Nery Domínguez ni en Leonardo Sigali. Ahora también la virtud es de Gastón Gómez, figura cuando le tocó la chance más importante de su vida, clave para llevar a la Academia a la definición de la Copa de la Liga.

"Chila" Gómez festeja con Enzo Copetti, que marcó el penal decisivo para la Academia
Pool Argra


"Chila" Gómez festeja con Enzo Copetti, que marcó el penal decisivo para la Academia (Pool Argra/)

Más allá de las finales a partido a único a las que accedió por ser campeón de la Superliga 2018/19 (Trofeo de Campeones 2019, ante Tigre, y Supercopa Argentina 2020, ante River), la Academia no llegaba a un partido final desde la Copa Argentina, en 2012. Será un desafío más para un grupo que en los últimos tres años casi siempre respondió en los momentos decisivos, en los que parece dar un plus.

Iván Pillud, Leonardo Sigali, Nery Domínguez, Lucas Orban y Darío Cvitanich, los cinco titulares de este lunes ante Boca, ya dieron al menos dos vueltas olímpicas con Racing, sumaron algunos triunfos históricos por Copa Libertadores ante Flamengo y San Pablo y, sin contar a River, la gran bestia negra, también llevan un historial positivo ante los clásicos Independiente, Boca y San Lorenzo. Ahora, con un ciclo nuevo de un entrenador al que sostuvieron en la cancha gracias a los resultados, quedaron a un partido de volver a gritar campeón. Nada menos.