La joven boxeadora que anhela representar a México en Olímpicos

·4  min de lectura

CIUDAD DE MÉXICO, abril 29 (EL UNIVERSAL).- Stephanie Martínez Marczak nació en New York hace 15 años, pero desde los tres vive en México al lado de su padre, con quien ha forjado un sueño dentro del boxeo femenil, que la llevó hace unos días a ganar el nacional de boxeo en los Estados Unidos.

Su madre es de origen polaco y reencontrarse con ella fue el motivo para viajar a Monroe, New York. Lo cierto es que sus ganas de boxear no saben de fronteras, así que apenas unas horas después de pisar suelo estadounidense ya estaba buscando dónde practicar el deporte que la apasiona. Pelear por una medalla para México en los Juegos Olímpicos y ser campeona del CMB, se mantienen como sus metas.

Así que a su corta edad, ha tomado decisiones para darle forma a su proyecto de vida. Cruzar la frontera fue la primera, desde entonces sus guantes no han dejado de moverse y su talento le abrió la puerta para ganar el citado torneo en la categoría de 119 libras.

"Todo fue muy rápido", comparte en entrevista con El Universal Deportes. "Llevo más de un mes en los Estados Unidos, en realidad, no quería quedarme estancada, vine en busca de fogueo y a agarrar más experiencia para seguir creciendo".

Lo hizo, sin conocer a nadie del medio en aquel país. Así que contactó al entrenador Richard Stephenson para que la aceptara en su equipo. De inmediato se dio la oportunidad de entrar a un nacional de boxeo, "faltaban solo tres semanas pero dije que si porque no he dejado de entrenar". Fue un cambio total, la competencia era en Lousiana, un día de camino en carro en el que los nervios ante lo desconocido la invadieron. "Cuando llegué estaba ansiosa por pelear". Y lo demostró, ganó las dos eliminatorias por nocaut y la final por decisión.

Sorprendió a todos, el primero, su nuevo estratega. "Me comentó que nunca imaginó que tuviera tantas ganas y disciplina por el boxeo, le gustó mi estilo que combina velocidad y fuerza, sé que hay que seguir trabajando para ser mejores cada vez. Estuve en las 119 libras y el nivel es muy fuerte, pero la final la gané a la número uno en mi división".

Con el triunfo, las posibilidades se abrieron. "La Niña de Oro", como se le conoce en México, por su paso demoledor en el terreno amateur, quiere seguir en Estados Unidos con la esperanza de que las personas encargadas de los selectivos en México la volteen a ver. "Intenté entrar muchas veces a los nacionales, lo seguiré haciendo, pero si México no me abre las puertas para representar a mi país, será con el país que me apoye".

Ha hecho muchas pruebas para estar en el festival olímpico, pero situaciones de su edad y la falta de organización le negaron la oportunidad. "En los Estados Unidos desde muy pequeños se puede entrar a los nacionales y es algo que hace falta en México. Espero que me puedan apoyar, por ahora mi plan es quedarme en Estados Unidos y vienen torneos muy buenos, ya el tiempo definirá qué es lo que sigue".

En realidad, a Fany le gustaría pelear por México en París 2024. "Confío en lograrlo. Si surge la oportunidad lo haré con mucho gusto, tengo sangre mexicana por mi padre, y polaca, por mi madre, pero cien por ciento quiero ir por México. Desde un principio he estado segura en mis decisiones, desde chiquita mi sueño también es ser campeona del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), así que no dejo de prepararme para alcanzar ese objetivo".

Este viernes se festeja a la infancia y en especial, a las niñas les pide que nunca se detengan en la búsqueda de sus sueños. "Van a haber tropiezos en la vida y eso las debe ayudar para ir adelante. Yo no paro. Me levanto a las 7 de la mañana, tomó mis clases en línea que acaban a las 15:30; después voy tres horas y media al gimnasio y regreso a mi casa a hacer tareas y descansar".

Porque la escuela también es su prioridad. Cursa a distancia el bachillerato en el Instituto Universitario Nezahualcóyotl, y en el futuro le gustaría estudiar administración de empresas.