Jorge Vivaldo: "El vestuario me hizo odiar la cumbia"

LA NACION
·2  min de lectura

Jorge Vivaldo fue invitado al programa ESPN Fútbol Club Show y habló con Alejandro Fantino de su rechazo hacia la cumbia, la música que se escucha en la mayoría de los vestuarios del fútbol argentino, y de su buena relación con todas las hinchadas nacionales.

El exarquero también contó que desde chico le gusta el rock y el heavy metal. Por dicha razón, cuando comenzó a jugar al fútbol a los 20 años tenía el pelo largo hasta la cintura.

La emotiva historia de Alejandro Fantino: recuperó una carta que arrojó al mar a los 10 años

"El vestuario me hizo odiar la cumbia. Un tema a fin de año te lo bailo, pero no es algo que me gustaba", explicó Vivaldo. "Cuando fui a Santa Fe, y que me perdonen, me invitaron a los 25 años de Los Palmeras. Estaban todos re copados, y yo ahí, que no podía", agregó Vivaldo.

Seguidamente, el exarquero habló de la alegría que siente por las profesiones de sus hijos: "Lo mejor que me puede pasar, justamente hoy, es que las dos pasiones de mi vida, el fútbol y el rock and roll, se unieron al tener un hijo músico y el otro futbolista".

Vivaldo es un jugador muy querido y respetado por hinchas de distintos clubes y considera que ese afecto tiene una explicación. Vivaldo recordó que al debutar en primera, había salido una nota suya en una revista, donde contaba todos los momentos que había tenido que pasar para ser jugador de fútbol.

"De ahí empezó la conexión con la gente. Yo nunca jugué en un equipo grande, pero iba al arco de la cancha de Boca y la gente aplaudía", dijo el ídolo de Chacarita, con extensa trayectoria en el ascenso argentino.

Los repudiables comentarios machistas de dos periodistas en el programa de Martín Liberman sobre la mujer y el fútbol

Sobre el final, Vivaldo habló sobre las condiciones de su compañero de Chacarita Rubén Capria y dijo: "El Mago era el prototipo del hombre perfecto. Hacía todo bien. Cantaba, tocaba la guitarra y era fachero".

Luego, el ahora entrenador agregó: "Un día estábamos en el club y habilitan la pileta. Nos fuimos a tirar del trampolín. Caíamos los gordos de panza, de espalda. Se tiró el Mago y ni salpicó".

El histórico arquero estuvo a muy poco de convertirse en jugador de Boca en el 2004, cuando el equipo era dirigido por Carlos Bianchi, pero cuando estaba por arreglar, el director técnico dejó su cargo. Actualmente, el Flaco Vivaldo es el DT del club Villa San Carlos, equipo de la Primera B Metropolitana.