Jorge Culotta se fue a completar una formación inmortal del rugby argentino

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Jorge Culotta
Captura de TV

La crónica fría sostendrá que con la muerte de Jorge Culotta se fue el último sobreviviente del primer equipo de rugby argentino que venció a una potencia de este deporte. Pero la historia los hará vivir siempre a él y a sus 14 compañeros. Ellos escribieron un capítulo fundacional cuando la tarde gris del viernes 15 de agosto de 1952, Pucará le ganó a Irlanda por 11-6, en la sección Jorge Newbery de Gimnasia y Esgrima, en Palermo. Aquel triunfo significó cruzar el océano para desparramar las semillas de lo que vino después.

Culotta, que murió el viernes último, fue uno de los pilares de ese equipo que formó con él, Ernesto Dacharry y Alberto Mirat; Emilio Domínguez y Rogelio Cernadas; Edgardo Bonfante, Julián Fernández Vidal y Jesús Lourés; Guillermo Ehrman e Isidro Comas; Guillermo Iglesias, Horacio Laborde, Alfredo Palma y Luis Ehrman; Enrique Fernández del Casal. Los once tantos (épocas en el que el try valía 3) fueron marcados por un try de Palma, un penal y una conversión de Fernández del Casal y un drop de Comas.

Pucará, que había sido fundado nueve años atrás, fue el campeón en 1952. Para aquel partido debió afrontar distintas dificultades. Una de sus grandes figuras, Ricardo Giles (de los mejores aperturas que dio el país), no pudo jugar porque se había muerto su suegro. Jorge Torres Viña, el entrenador, entonces lo convocó a Comas, que jugaba en Hindú. Por otro lado, estaba lesionado el fullback titular, Ricardo Frigerio. Su reemplazo natural, Luis Lecona, consideró que no estaba a la altura del compromiso internacional, por lo cual aconsejó llamar a otro jugador. Fue así como llegó desde CUBA Fernández del Casal, extraordinario back de esa época. En un escrito que redactó para la revista Test-Match 34 años después, Comas valoró especialmente el gesto de Lecona.

Cuando en 2017 se cumplieron 65 años de ese partido, en la URBA se realizó un homenaje al que acudieron los dos únicos sobrevivientes en ese entonces: Culotta y el “Ciego” Fernández del Casal. Este último se fue de gira en marzo del año pasado. Cuando lo entrevistamos en aquel momento, se emocionó al recordar lo que había vivido con tan solo 21 años. Y se rio cuando evocó la extensión del tercer tiempo en la sede de Viamonte de su club, CUBA: “Fue el más largo de mi vida, porque los irlandeses no aflojaban”. Otros datos de ese equipo de Pucará: había un español (Lourés) y un uruguayo (Mirat). Ambos siguen siendo los únicos nacidos en ese país que vencieron a Irlanda.

“Durante las tres semanas anteriores al partido, agregamos un día más de entrenamiento. O sea, tres en vez de dos. Pudimos hacerlos en GEBA, en la cancha que nos prestaron, pero nunca con Comas y Fernández del Casal”, recordaba Culotta. Ese viernes, se despertó a las 6 de la mañana para ir a su trabajo en una fábrica de porcelana en Monte Grande. El dueño lo dejó ir al mediodía. “Volví a mi casa de Burzaco en moto, me tomé un tren, un subte, otro tren y a las 2 de la tarde llegué a Palermo para almorzar con Torres Viña”, contó. Tres horas después le ganaba a Irlanda.

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Nueve días más tarde, cuatro de esos jugadores –Fernández del Casal, Palma, Ehrman y Domínguez– formaron parte del seleccionado argentino que, también en GEBA, empató en 3 con Irlanda, que ese año terminó 3° en el 5 Naciones, aunque después de la Segunda Guerra Mundial lo había ganado en 1948, 1949 y 1951. Aquella fue la segunda gira de una potencia por la Argentina, tras la de Francia en 1949.

Culotta decía, riéndose, que los pilares de esos tiempos no tocaban la pelota: “No nos dejaban, porque creían que era causal de knock-on”. También tenía grabada otra imagen posterior al triunfo ante Irlanda: la calle que les armaron los visitantes al salir de la cancha, repleta por la gente que había bajado desde las tribunas. Murió a los 95 años y se fue a completar el equipo que lo esperaba en el más allá, pero que seguirá viviendo para siempre en el rugby argentino.