Jon Rahm: el toro furioso que se llevó el US Open de arremetida y vivió su mayor día de gloria

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Jon Rahm, con el trofeo de vencedor del Abierto de Golf de Estados Unidos; un día de gloria
Marcio Jose Sanchez

Agitó el puño derecho y rugió como un toro en los hoyos 17 y 18, dos birdies justo cuando los necesitaba. Los grandes deportistas aparecen en esos momentos definitorios, cuando la oportunidad está todavía al alcance para dar el gran impacto. Ese doble alarido, esa furia de felicidad que estremeció al público en Torrey Pines, significó al fin el eco de la victoria para Jon Rahm, que se consagró en el US Open con un total de 278 golpes (-6) y logró el primer major de su carrera.

El flamante ganador era uno de los jugadores del PGA Tour que se merecía la obtención de uno de los certámenes grandes y todavía mantenía esa deuda. La formidable vuelta final de 67 (-4) le permitió superar al sudafricano Louis Oosthuizen, que dilapidó sus chances en los últimos hoyos y quedó a un golpe.

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El golf siempre se reserva grandes historias: a principios de este mes, el vasco era el cómodo puntero luego de la tercera vuelta del Memorial, en Ohio, la casa de Jack Nicklaus. Asintomático, Rambo dio positivo de coronavirus y se lo comunicaron en plena acción, con lo que se perdió un premio de 1,67 millones de dólares y no pudo acceder al segundo puesto del ranking mundial. Ironías del deporte: con la conquista del US Open, volvió al N° 1 del ranking mundial y se transformó en el primer español en atrapar este major.

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Primero festejó con su mujer y su bebé al borde del green del 18, pero enseguida recordó a Severiano Ballesteros, su mentor que está en el cielo y a la vez es el patriarca del golf en España. Rahm se sabe de memoria tiro por tiro muchos torneos del héroe de Pedreña y todas las hazañas de Tiger Woods, sus dos grandes ídolos en este deporte.

“Usé las emociones a mi favor”, sentenció el oriundo de Barrika, una pequeña población pesquera de apenas 1500 habitantes ubicada a unos 30 minutos de Bilbao. “Esto es el poder de mirar en positivo; en ningún momento miré para atrás cuando tuve covid. Este virus es una realidad en el mundo y lo que pasó, pasó. Hemos perdido mucha gente conocida; se lo dedicó a un periodista que se había recuperado, me empezó a seguir y finalmente falleció”, describió Rahm con un dejo de tristeza, mientras sostenía un trofeo por el que tuvo que batallar durante cuatro días en el tortuoso campo de San Diego, en California, a orillas del oceano Pacífico.

Rahm festeja luego del birdie clave en el hoyo 18 en la vuelta final del US Open
Marcio Jose Sanchez


Rahm festeja luego del birdie clave en el hoyo 18 en la vuelta final del US Open (Marcio Jose Sanchez/)

La última vuelta entregó todo el drama que podía esperarse de una definición de US Open, en una cancha que parece dócil en algún momento, pero que en un pestañeo le da una bofetada al jugador que se atreve a arriesgar más de la cuenta. Resultó apasionante porque nunca hubo alguien que se embalara y permitiera que se vislumbrara claramente un campeón. Hundidos en esos roughs insondables, todos dejaron golpes en el camino y los errores se multiplicaron, sin atender nombres ni palmarés.

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Nada de actores principales y secundarios. Ni siquiera Rory McIlroy y Bryson DeChambeau –los dos favoritos- estuvieron guiados por la buena estrella. En algún momento fueron punteros, pero la cancha se los terminó tragando. Hasta hubo patinadas en el tee de salida del 13, como le ocurrió al Científico DeChambeau al deslizársele el pie derecho en el instante del swing, que lo llevó a desviar su salida a la derecha en ese par 5, para seguir complicándose. Mientras transcurría una hora fatal para los de arriba del leaderboard, varios hoyos más adelante, el doble campeón Brooks Koepka intentaba meter presión sin éxito y concluyó con -2 total.

"Usé las emociones a mi favor", dijo Rahm, un ejemplo de cómo rematar un torneo en el deporte
Gregory Bull


"Usé las emociones a mi favor", dijo Rahm, un ejemplo de cómo rematar un torneo en el deporte (Gregory Bull/)

En ese contexto, Rahm pudo estabilizar su nave y en el trayecto de vuelta firmó todos pares, hasta aquellos dos grandes zarpazos del final que ejercieron una presión imposible de contrarrestar para Oosthuizen. En la ida, Rambo había arrancado con dos birdies, sufrió un solo tropiezo en el 4 y recolectó un birdie en el 9, preludio de todo lo bueno que sobrevendría para él hacia la conquista del título. Siempre con la idea de aplomarse en el campo y no entrar en desesperación, tuvo la lucidez de saber cuándo atacar los hoyos para no verse absorbido por el pasto alto, que hasta rodea los greens.

No se puede hablar de un tapado, porque Rahm llegaba como campeón cinco veces en el PGA Tour y seis en el Tour Europeo. Claramente estaba entre los candidatos del US Open, pero no era el principal centro de atención durante esa puja final y constante en lo más alto del leaderboard. Sin embargo, fue quien exhibió el mayor temple para soportar las contingencias y jugó con la calma que muchas veces no tuvo a lo largo de su carrera, un karma que lo traicionó por jugar con excesivas revoluciones.

Mal final para Gómez

El fin de semana en Torrey Pines terminó siendo un suplicio para Fabián Gómez: cerró el torneo con 79 golpes (+8) y quedó último entre los que superaron el corte, con un total de 303 (+19). Sin dudas, lo más meritorio para el chaqueño fue su actuación en la primera vuelta, en la que firmó 71 golpes (-1). A la vista de los resultados finales, aquel del jueves había sido un score para entusiasmarse y apuntarle a directo al título, pero sus problemas con las salidas –acertó solo un 51% de fairways en todo el torneo- y los segundos tiros lo dejaron sin chance alguna ya luego de la tercera vuelta.

La clasificación final (par 71)

1º - Jon Rahm (España) 278 (69-70-72-67)

2º - Louis Oosthuizen (Sudáfrica) 279

3º - Harris English (EEUU) 281

4º - Guido Migliozzi (Italia), Brooks Koepka (EEUU) y Collin Morikawa (EEUU) 282

7º - Branden Grace (Sudáfrica), Daniel Berger (EEUU), Paul Casey (Inglaterra), Xander Schauffele (EEUU), Scottie Scheffler (EEUU) y Rory McIlroy (Irlanda del Norte) 283

70º - Fabián Gómez (Argentina) 303

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