El jefe del organismo mundial del ajedrez denuncia un plan para destituirlo

El presidente ruso de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, por sus siglas en francés) dijo el lunes que era víctima de un plan para destituirlo y negó un comunicado de su propia organización en el que informaban de su dimisión. En la imagen, Kirsan Ilyumzhinov sonríe tras ser reelegido como jefe de la Federación Internacional de Ajedrez en Tromsoe, Noruega, el 11 de agosto de 2014. REUTERS/Rune Stoltz Bertinussen/NTB Scanpix

MOSCÚ (Reuters) - El presidente ruso de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, por sus siglas en francés) dijo el lunes que era víctima de un plan para destituirlo y negó un comunicado de su propia organización en el que informaban de su dimisión.

El comunicado de la FIDE dijo que Kirsan Ilyumzhinov, su presidente desde 1995, había anunciado su renuncia el domingo, tras una reunión del consejo de la organización en Grecia.

Sin embargo, la agencia de noticias rusa TASS citó a Ilyumzhinov diciendo: "Querían destituirme pero no funcionó. Yo no he firmado nada y no dimitiré. Creo que hay influencia americana en esto y creo que a esto se le llama una trampa".

Preguntado por correo electrónico si podría aclarar la situación, el director ejecutivo de la FIDE, Nigel Freeman, solo repitió el comunicado anterior de la organización. Acerca de las acusaciones de Ilyumzhinov, Freeman dijo que no podía hacer más comentarios.

Ilyumzhinov es un exlíder de la república semiautónoma rusa de Kalmukia. Dijo que fue abducido por alienígenas en 1997 y que volvió a la tierra tras un viaje alrededor de una estrella.

Fue reelegido como presidente de la FIDE en 2014, venciendo al excampeón del mundo Garry Kasparov, que es uno de los mayores críticos del presidente ruso, Vladimir Putin.

En 2015, el Gobierno de EEUU incluyó a Ilyumzhinov en una lista de personas sujetas a sanciones económicas por dar apoyo al Gobierno del presidente sirio, Bashar al-Assad, en su guerra contra los rebeldes que tratan de derrocarle.

Washington alegó que Ilyumzhinov tenía negocios con personas que habían trabajado en el Gobierno de Assad. Ilyumzhinov negó haber hecho nada ilegal y dijo que apelaría la decisión del gobierno estadounidense.