Jair Bolsonaro protagonizó un blooper en pleno partido de fútbol y pidió salir

LA NACION
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El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, demostró su pasión por el fútbol en diversas ocasiones. Y así como es fanático de este deporte, también lo practica, según lo demostró en un partido a beneficio en el estadio Vila Belmiro, de Santos, donde marcó un gol, pero inmediatamente cayó al piso y pidió salir de la cancha.

Jair Bolsonaro se puso la 10 del SantosEl presidente brasileño metió un gol y cayó al piso

El político evangelista de 65 años vistió la 10 de Santos en un encuentro futbolístico por la campaña Natal Sem Fome -Navidad Sin Hambre, en español-, impulsada por el futbolista Narciso. El evento se lleva a cabo desde 2005, aunque este año tuvo un componente diferente: fue sin público debido a la pandemia.

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El objetivo del partido fue recolectar juguetes y comida para organizaciones sociales de Baixada Santista, según especificó su impulsor.

Pero uno de los detalles más destacados de la jornada fue el blooper del presidente. Todo se dio cuando a Bolsonaro le llegó un pase desde la banda derecha y, muy cerca de la línea del arco, pateó para que la pelota diera contra la red del fondo, marcando un tanto. Sin embargo, el primer mandatario del país vecino terminó en el piso y no pudo levantarse para festejar.

De hecho, inmediatamente después de caerse pidió el cambio y salió de la cancha. El presidente brasileño fue hincha de Botafogo, de Río de Janeiro, durante su infancia, aunque con el tiempo se inclinó por el Palmeiras. Incluso él mismo sostiene: "Soy hincha de Botafogo en Río de Janeiro y de Palmeiras en San Pablo".

Bolsonaro le regaló a Macri una camiseta de Brasil cuando era presidente
Fuente: LA NACION - Crédito: Silvana Colombo

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Una de las imágenes que recorrió el país el año pasado fue cuando, durante su visita a Argentina, Bolsonaro le regaló una camiseta de Brasil con su nombre al expresidente Mauricio Macri, quien luego le devolvió la indirecta con un comentario acerca del VAR. Es que en países como Brasil y Argentina los presidentes tienen que mostrar simpatía por esa pasión que mueve masas: el fútbol.