Isco y la magia

Isco / Goal.com

Nadie tiene dudas ya. Cuando más necesitaba brillar, Isco Alarcón ha dado un golpe en la mesa para demostrar que tiene hueco en el Real Madrid.

El malagueño fue la estrella del partido ante el Alavés, en el cual el Real Madrid se siguió asegurando el liderato de la Liga Española, pero dejó mucho que desear en cuanto a juego. Con muy poco, el Glorioso llegó al área madridista y apunto estuvo de sorprender, pero los blancos se llevaron la victoria con goles de Benzema, Nacho y del propio Isco.

El 22 se juntó en el medio con Kroos y Modric para llevar la manija del equipo, pero la poca aportación defensiva de Bale y Ronaldo le hizo tener que duplicarse en tareas tácticas. Modric, que no pasa por su mejor momento, perdió muchos más balones de lo normal, así que Isco tuvo que sacar el traje de bombero antes que el de torero para salir con vida del envite.

De cualquier forma, al internacional español se le adivina la magia a la legua. Está en sus manos ser constante y convertirse en uno de los mejores del mundo. Es cierto que el sistema de Zidane (o el de Lopetegui en la selección) no incluye a un mediapunta, pero jugando al nivel de las últimas semanas, ningún entrenador del mundo sería capaz de dejar fuera a Isco en estos momentos.

Es de destacar la madurez con la que ha enfrentado la situación el malagueño. Donde otros se hubieran escondido, reclamado minutos y lanzado quejas en la prensa, Isco ha puesto esfuerzo y trabajo. Se le nota una marcha por encima del resto, en ese plan estrella que reclama los focos y la pelota, y que hace que sus compañeros confíen ciegamente en él.

Zidane ha quedado rendido a esta nueva versión del malagueño y ha pedido públicamente que renueve su contrato y se quede en el club. Es un paso en la dirección correcta, sin duda, pero el francés puede hacer mucho más: puede darle minutos, contar con él entre los titulares y darle las riendas del equipo para que el malagueño siga creciendo como en las últimas semanas.

Isco, de momento, está poniendo todo de su parte. Que siga así.

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