Investigan el crimen de una joven relacionado con ritos satánicos en la Patagonia

Una foto de Fernanda Pereyra, meses antes del asesinato. (Cortesía diario La Mañana)

Mario Cippitelli – Neuquén, Argentina – @Chipitelix

Ritos satánicos, drogas y violencia extrema envuelven por estos días al misterioso crimen de una embarazada ocurrido en la localidad de Rincón de los Sauces, en la Patagonia Argentina.

La víctima, Fernanda Pereyra (26), una joven que había sido denunciada como desaparecida, fue hallada sin vida en un camino desértico en cercanías de esa ciudad petrolera de la provincia de Neuquén.

El cadáver de la infortunada mujer estaba calcinado, producto de la acción del fuego que le encendieron con cubiertas de automóvil. Solo tres anillos y una cadenita fueron encontrados entre los restos carbonizados.

En un principio, se pensaba que Fernanda había sido víctima de violencia de género, pues había antecedentes para esa sospecha. Su ex pareja, un boxeador con el que había tenido un hijo, le había dado una feroz paliza hace tres años, por la cual el hombre fue condenado a tres años de prisión en suspenso.

Un agente de policía trabaja en el lugar donde fue hallado el cuerpo de Fernanda Pereyra, en Rincón de los Sauces, Neuquén. (Cortesía diario La Mañana)

Sin embargo, a medida que avanzó la investigación, otros elementos permitieron abrir nuevas hipótesis en torno al crimen, considerado como uno de los más horrendos en la historia policial de la provincia.

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Durante los últimos días, luego de varias pericias y la declaración de algunos testigos, la Policía detuvo a otros tres hombres: uno que también había tenido un vínculo sentimental con la víctima y que sería el padre de la criatura que Fernanda llevaba en el vientre y dos amigos, todos involucrados en el tráfico de drogas de la región.

– Sorpresivo y terrible hallazgo – 

Cuando los investigadores allanaron el humilde inquilinato donde vivían dos de los tres sospechosos se sorprendieron con la cantidad de artículos relacionados a sectas satánicas. Además de un santuario lleno de velas, una calavera, imágenes de San La Muerte, íconos del culto Kimbanda y una entidad a la que se veneraba: el Destranca Rua, un hombre que -según la leyenda y creencias- perdió su camino hacia la luz por sus conductas y quedó atrapado en el Astral, donde pena todo el tiempo.

Tatuaje que lleva uno de los sospechosos del asesinato, en el que se lee Destranca Ruas. (Cortesía diario La Mañana)

Dicen los especialistas en esos temas que sólo los médium lo pueden convocar para que interceda y realice actos buenos. De esa forma va a poder reencarnarse y retomar el camino a la luz. “Sólo mentes perversas y oscuras lo pueden hacer con la finalidad de justificar sus actos aberrantes, como fue este crimen”, dijo un médium kimbanda consultado por el diario local La Mañana.

Lo cierto es que la hipótesis de un posible ritual oscuro y sangriento fue abonada cuando uno de los investigadores notaron que uno de los detenidos tenía tatuado en su cuerpo imágenes de mujeres en llamas, tridentes, el sacrificio de un recién nacido rodeado por el fuego y la inscripción “Destranca Rua”. Sospechan los investigadores que en ese lugar pudo haberse planificado el ritual que terminó con el crimen de Fernanda.

No obstante, también se descubrieron datos inquietantes que podrían sumar más pistas alrededor del horrendo crimen. La víctima fue hallada en el kilómetros 6 de la Ruta 6 y estaba embarazada de 6 meses. Las tres cifras representan el número bíblico de la “Bestia”. “No podemos descartar nada porque hay muchos elementos en común”, confiaron fuentes a Yahoo.

– Nuevas pistas y sospechas –

Aunque el abogado de Fernanda, Marcelo Henriksen Velasco, sospecha que el homicidio lo cometieron personas vinculadas al narcotráfico que se disputan el mercado de la droga en la región, los fiscales Agustín García y Fabián Flores creen que el crimen tuvo algo de oscurantismo satánico.

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En base a pruebas e indicios, los investigadores sostienen que los tres acusados subieron a la joven a una camioneta y la acuchillaron. El vehículo fue lavado, pero la Policía detectó sangre y cabellos de la víctima en los asientos y el techo. Después trasladaron el cadáver hasta el descampado a orillas de la ruta 6. Ubicaron al cuerpo entre matorrales, maderas y gomas, y lo quemaron. Antes de cometer el homicidio habrían participado de un ritual satánico.

Drogas, ritos, violencia de género… La sociedad neuquina se mantiene expectante con la definición del caso que conmocionó al país. Más allá de las hipótesis, lo único que se espera es que se haga Justicia.

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