Investigadores españoles analizan 39 nuevas señales de ondas gravitacionales

Agencia EFE
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Palma (España), 29 oct (EFE).- Los investigadores del grupo de Gravity de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) han participado en la detección y análisis de 39 nuevas ondas gravitacionales, registradas por los detectores de las colaboraciones científicas LIGO y Virgo entre abril y octubre de 2019, y que se incluyen en el catálogo actualizado de señales.

La líder del grupo Gravity en la UIB, Alicia Sintes, que ha colaborado en este tercer periodo de estudio como revisora de los resultados de brotes de rayos gamma, ha asegurado que es “muy difícil” para un grupo de Mallorca trabajar en este proyecto científico, que cuenta con unos 1.880 científicos de entidades de todo el mundo, ha destacado la UIB en una nota.

El grupo Gravity es uno de los cinco equipos de científicos españoles que han trabajado en este tercera fase de detecciones como miembros de los grupos de trabajo LIGO y Virgo, iniciativa que centra sus esfuerzos en analizar el modelo teórico de las fuentes de la astrofísica y los datos registrados para mejorar la sensibilidad de estos detectores.

El doctor Pep Covas y el estudiante de doctorado de Física en la UIB Rodrigo Tenorio, que también forman parte del grupo que dirige Sintes, han observado las ondas gravitacionales desde el detector de Handford, en Estados Unidos, durante tres meses cada uno, para distinguir nuevas señales astrofísicas de artefactos terrestres.

Este equipo de investigadores también ha contribuido en el desarrollo de modelos teóricos para descodificar las propiedades de las fuentes astrofísicas, línea de trabajo liderada por el doctor en física de la UIB Sascha Husa, que ha agradecido poder trabajar con "uno de los ordenadores más rápidos de Europa" para llevar a cabo este estudio.

El catálogo actualizado de ondas gravitacionales recoge las fuentes utilizadas para el análisis de nuevas señales, el estudio de las implicaciones astrofísicas obtenidas durante este tercer periodo de observación, nuevas pruebas de la relatividad general y la búsqueda de ondas gravitacionales asociadas a brotes de rayos gamma.

Según esta tercera fase de observación, se han triplicado las detecciones de señales, lo que favorecerá nuevos estudios cualitativos y cuantitativos sobre las poblaciones astrofísicas y de física fundamental, ha subrayado la UIB.

Este aumento de las señales gravitacionales ha sido posible gracias a las mejoras en los instrumentos de observación respecto a anteriores fases de prueba. Se ha aumentado la potencia del láser así como los espejos y se ha reforzado el uso de tecnología de comprensión cuántica.

De esta manera, el rango de detección de nuevas ondas gravitacionales desde los observatorios de LIGO y Virgo se ha incrementado en un 60 % y los detectores han operado sin interrupciones en un 75 % del tiempo, frente al 60 % de la anterior fase de observación.

Los investigadores han detectado que, en algunos agujeros negros en proceso de fusión, hay espines desafinados con su momento orbital angular, y se ha confirmado que los objetos remanentes que son producidos por la fusión de agujeros negros se comportan tal como define la teoría de la gravedad de Albert Einstein.

La colaboración Virgo está compuesta por unos 580 investigadores de 109 instituciones científicas internacionales, cuyo observatorio se encuentra en Pisa, Italia.

Por otra parte, la colaboración LIGO, financiada por la National Science Foundation (NSF), cuenta con la participación de unos 1.300 científicos de todo el mundo.

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