Inversión sostenible: ¿necesidad, obligación y beneficios reales?

Invertir y ganar dinero de forma responsable con la sociedad y el medio ambiente es posible. Foto: Getty Images.
Invertir y ganar dinero de forma responsable con la sociedad y el medio ambiente es posible. Foto: Getty Images.

Colombia: qué país tan maravilloso, qué buena gente, qué gran trato recibo siempre… Y qué buen lugar para hacer negocios. Es un país lleno de oportunidades y con gran cultura financiera. 

En mi último viaje a mi querida Bogotá, donde tengo la suerte de viajar casi todos los meses en los últimos siete años, tuve la oportunidad de conocer personalmente a Juan Verde. 

Él es uno de los más destacados estrategas internacionales, un claro defensor de la economía circular, de las inversiones sostenibles y un referente económico y político del sector privado y público. De hecho, ha asesorado a grandes personalidades como a los expresidentes de Estados Unidos Barack Obama y Bill Clinton, a Hillary Clinton, al exvicepresidente estadounidense Al Gore, y al exsenador Ted Kennedy (familia a la que tengo un especial aprecio por Stephen Kennedy Smith, un gran hombre a quién tengo el honor de conocer), entre otras grandes personalidades internacionales. Además, es el presidente de la Fundación Advanced Leadership. Pero, por encima de todo, es una gran persona.

Tuve claro que mi último artículo del año iba a ser sobre inversión sostenible después de esa charla que tuve con él y de haberme reunido en Barcelona unos meses antes con otros dos grandes profesionales del sector enfocados a la inversión sostenible. Ellos son expertos en el manejo de fondos de inversión y también estupendas personas: Pilar Lloret y Pablo Cano. 

Ambos representantes del Grupo NAO, empresa de asset management valenciana fundada por un gran grupo familiar de alto nivel adquisitivo llamado Grupo Zriser, de los hermanos Ana y Pablo Serratosa. Los cuales, preocupados por invertir en empresas sostenibles, decidieron enfocar sus esfuerzos y futuras inversiones en compañías europeas que crearan un impacto social y medioambiental positivo. 

Llevo tiempo informándome sobre este tipo de inversiones y me he dado cuenta de que, independientemente del partido político que seas, del país en el que residas o de la religión en la que creas, todos, absolutamente todos, seremos directa o indirectamente afectados por las consecuencias del cambio climático como no se haga algo.

Por y para ello responderé a tres preguntas sobre la inversión sostenible:

1-. Qué es la inversión sostenible y cómo reconocerla

La sostenibilidad se entiende como el equilibrio entre el crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y el bienestar social.

A la hora de detectar las empresas socialmente responsables, merece la pena seguir las guías de Pablo Cano: “Pedimos que las compañías tengan objetivos claros y medibles, que hayan cumplido con sus objetivos en el pasado, que tengan una rápida respuesta a problemas que puedan surgir. Buscamos compañías que vayan reduciendo su huella de carbono, cuiden a sus empleados, tengan baja rotación. Buscamos una gestión eficiente de recursos y residuos. Y queremos que las compañías tengan como objetivo construir una economía circular’’.

Por lo tanto, hay que tener en cuenta lo que se conoce como “triple bottom line” (en español triple resultado), es decir, que la inversión tenga sentido bajo tres variables y ofrezca triple impacto positivo: 

  • Económico. Para ello, tiene que ser sostenible en el tiempo. La clave está en la sostenibilidad de la inversión a largo plazo, es decir, ganar más dinero durante más tiempo. Solo y exclusivamente en la medida en la que cumpla con los otros dos requisitos. 

  • Social

  • Ambiental

Como me comentó Juan Verde (y con lo que estoy totalmente de acuerdo): “Lo que debemos plantearnos a la hora de invertir, a parte de pensar en si una inversión tiene sentido a titulo económico y de rentabilidad, es si lo tiene desde el punto de vista ético y moral. Si realmente es sostenible, cumplirá con todos los requisitos. La idea es que te vaya bien a ti como inversor y hacer el bien al mismo tiempo”.

2.- ¿Tiene beneficios reales si la comparamos con otros tipos de inversión?

Sí, pienso que rentabilidad y sostenibilidad van de la mano.

Estos tipos de inversión están despertando el interés de millones de inversores en todo el mundo en los últimos años y es, no solo por el impacto, sino porque hay grandes oportunidades y buenas rentabilidades.

Un claro ejemplo de ello es uno de los fondos de NAO que mencionaba anteriormente, pues en lo que va de año ha generado un 21,5% de rentabilidad. 

Además, este fondo permite no solo invertir a las grandes fortunas, sino que la inversión mínima es a partir de 1.000 euros, lo cuál hace que muchos otros inversores se puedan beneficiar. Pueden entrar y salir de la inversión cuando el inversor decida y sin penalización.

La familia Serratosa ha invertido 20 millones de euros en él y otras familias 30 millones. Actualmente aún tienen cupo disponible, esperando cerrar varias decenas de millones más en el próximo 2020.

La distribución de su cartera es la siguiente: eficiencia energética, reciclaje, industria, autos, consumo, ferroviario, alimentación, tech y banca de toda Europa. Seleccionando las mejores empresas en esas industrias y habiendo estudiado previamente su impacto social y medioambiental y gobernanza.

Resumiendo:

-Impacto social: protección a los empleados, igualdad de salarios, etc. 

-Impacto medioambiental: eficiencia energética sin dañar nuestro planeta. 

-Gobernanza: tener en cuenta los valores y principios reales de una compañía. Temas que no debemos olvidar, para obtener buenos resultados en nuestras inversiones y a la vez hacer un bien en nuestra sociedad.

Disponen de dos fondos de renta variable en euros de una duración de 5 años: 91,3% renta variable y 8’7% en liquidez. Geográficamente, las empresas son el 23% francesas, 11,6% españolas, 11% alemanas, y 10% Suizas.

El objetivo del grupo familiar y la gestora: igualar subidas y minimizar caídas. 

Ellos son los pioneros en España, pero cada vez surgen más fondos de este tipo en Estados Unidos, Latino América, Europa y Ásia.

3-. Por qué deberíamos preocuparnos y tenerlo muy en cuenta

A título de inversión y según comenta Cano: “Porque la sostenibilidad es un complemento perfecto al análisis fundamental. No sólo nos permite detectar temáticas de crecimiento como la eficiencia energética o el reciclaje, también nos permite analizar mejor el riesgo operativo de las compañías. Usamos datos y variables que no encontramos en la cuenta de resultados o el balance de las compañías. Si hacemos bien el análisis de la sostenibilidad, la implicación financiera debe ser una cartera mucho menos volátil que el mercado. En nuestro caso, llevamos más de un año de vida y desde el inicio hemos cumplido claramente con ese objetivo ya que la volatilidad del fondo es de 9.9% frente a una volatilidad mucho mayor del mercado o competidores’’.

A título social y bajo mi punto de vista personal: porque si no lo tenemos en cuenta habrán graves consecuencias que ya están sucediendo, como el hecho de que continúe subiendo el nivel del mar, el deshielo, cada vez hay más inundaciones, los huracanes tienen más fuerza que nunca y los cambios de temperatura en la Tierra seguirán aumentando y afectarán a personas y paisajes de una forma alarmante. 

Y, por último, y no menos importante, como dice Juan Verde: “Porque debemos pensar en las siguientes generaciones. Los políticos deberían pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones y los empresarios en las próximas generaciones y no en las próximas inversiones’’. Esa es la clave según él. “Si queremos un mundo en el que nuestros hijos puedan generar riqueza y crear prosperidad y actividad económica de manera positiva para la sociedad, tenemos que empezar nosotros dando un buen ejemplo, de lo contrario no habrá planeta que dejarles para que ellos puedan desarrollar ni esa ni ninguna otra actividad”.

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