Inter de Milán, cuando el 'Scudetto' cuesta caro

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Roma, 31 may (EFE).- Apenas hubo tiempo para celebrar junto a la afición el decimonoveno "Scudetto", el título de la Serie A, que el Inter de Milán tuvo que empezar a gestionar una delicada situación económica, con sus cajas que se encuentran duramente heridas por las consecuencias de la pandemia y la necesidad de realizar sacrificios ilustres.

Antonio Conte, el técnico artífice del triunfo liguero, dio su adiós al club la semana pasada al no compartir la visión deportiva y económica de la directiva y el club, que tuvo que pedir un préstamo por un importante fondo estadounidense para tomar aire, debe decidir ahora qué piezas de la plantilla serán sacrificadas para aliviar las cuentas.

El primero en abandonar el barco fue Conte, quien dejó al club pese a tener todavía un año de contrato. Recibió un finiquito de 7,5 millones de euros y se encuentra actualmente a la espera de dirimir su futuro, con banquillos ilustres como el del Real Madrid o el del Tottenham que podrían interesarse por sus servicios.

Conte consideraba que este año necesitó un tremendo esfuerzo para convertir a sus jugadores en un equipo campeón y no estaba dispuesto a reducir el nivel del equipo en la próxima temporada, en la que el primer objetivo es realizar un camino competitivo también en la Liga de Campeones, tras la eliminación en fase de grupos de este curso.

Simone Inzaghi, técnico que se lució en los últimos años en el Lazio, se convertirá con toda probabilidad en los próximos días en el nuevo técnico, según los medios italianos, y estará pendiente de la evolución de su plantilla.

El marroquí Achraf Hakimi, valorado en unos cincuenta millones de euros, cuenta con el interés del París Saint Germain y es uno de los nombres ilustres que podrían salir este verano.

El lateral derecho, uno de los mejores de la temporada italiana, reconoció en el último partido liguero del año que "ya habrá tiempo" para dirimir su futuro, algo que alimentó los rumores sobre su posible salida. El Real Madrid, el equipo en el que creció Achraf, todavía cuenta con una opción de tanteo.

El Inter, uno de los clubes más heridos por la pandemia, también por el hecho de que San Siro solía tener un promedio de 60.000 espectadores y garantizar entradas importantes antes de las puertas cerradas, está decidido a reducir al máximo los sacrificios en el intento de mantener a un equipo muy competitivo.

Pero sus jugadores, tras una gran temporada, están entre los objetivos de los grandes clubes de Europa.

Uno de ellos es el argentino Lautaro Martínez. El "Toro", de 23 años, tiene contrato hasta 2023 y vivió una excelente temporada, en la que marcó 19 goles en 48 partidos, algunos de ellos clave para conquistar el título liguero.

Pendiente de una renovación del contrato, que desde hace meses se apuntaba que era descontada, los problemas económicos del Inter le hacen un 'objeto del deseo' de otros clubes grandes.

Formó una pareja explosiva con Lukaku y los dos acumularon 49 dianas en esta campaña.

El belga Romelu Lukaku tiene un valor de cien millones de euros, según el portal especializado "Transfermarkt", mientras que su pareja ofensiva, el argentino Lautaro Martínez vale setenta millones.

El eslovaco Milan Skriniar y Alessandro Bastoni, rocosos zagueros, ambos valorados en sesenta millones, son otros elementos preciados de la plantilla interista, al igual que el medio Nicoló Barella, que vale 65 millones.

De momento, el Inter, propiedad del consorcio chino Suning, cerró un acuerdo con el fondo estadounidense Oaktree para recibir un préstamo de 275 millones de euros, que ayudarán a que el club sobreviva en los próximos meses.

El club milanés, que estaba entre los socios fundadores de la Superliga con la voluntad de aumentar sus ingresos, gastó cerca de 150 millones este año solo para pagar los sueldos de sus futbolistas.

La idea del Inter es liberar disponibilidad económica con la salida de elementos que tienen contratos muy costosos, como el croata Ivan Perisic (5 millones netos), y sacrificar máximo a una pieza ilustre en el mercado.

Un plan complicado, pero necesario, para mantener a un equipo competitivo y capaz de tutear a los demás grandes de Italia.

Se espera una Serie A de alto voltaje el próximo año, con el Juventus que cerró el regreso del técnico Massimiliano Allegri, un Milan hambriento de gloria tras sellar su regreso a la Liga de Campeones, o un Roma que apostó todo sobre el portugués José Mourinho.

Todo ello, con un Atalanta ya asentado entre los grandes de Italia y un Nápoles que abrió un nuevo ciclo con Luciano Spalletti en el banquillo.

Andrea Montolivo

(c) Agencia EFE